Huella de odio y polarización: la nueva medida del Gobierno para regular las redes sociales
Las redes sociales han cambiado las vidas de varios miles de millones de personas en todo el mundo durante las últimas décadas. Pero también sus sociedades en su conjunto. Y es que, como demostró una investigación de varios expertos en ciencias del comportamiento, estas plataformas favorecen la proliferación de noticias falsas. Una de las muchas formas en las que contribuyen al incremento del odio entre la gente y a la polarización social. Ahora, y para combatirlo, el Gobierno de España ha anunciado una nueva medida destinada a ponerle fin a todo esto: la llamada Huella de odio y polarización, que será aprobada la semana que viene en el Consejo de Ministros.
¿Pero en qué consiste exactamente? Pues, según explicó ayer el presidente, Pedro Sánchez, durante la Cumbre Mundial de los Gobiernos en Dubái, en la implementación de un sistema que permitirá “seguir, cuantificar y revelar” la manera en la que las redes sociales “alimentan la división y amplifican el odio”. O dicho de otra manera: será una herramienta que realice un seguimiento analítico de las diferentes plataformas digitales sociales para comprobar su nivel de toxicidad y, en caso de superar unos estándares definidos, sancionar a las empresas responsables de dichas plataformas. A partir de ahora serán responsables de lo que permiten que ocurran en sus redes.
Todo ello, ha dicho el propio Sánchez, “porque difundir odio tiene que tener un coste ético y económico”. Es, en cierto sentido, un momento histórico en el que comienza la regularización de unas plataformas que hasta ahora iban bastante por libre. Y es que la Huella de odio y polarización no vendrá sola. Como ya te contamos ayer mismo, minutos después de su anuncio, el Gobierno también pretende prohibir el acceso a las redes sociales a menores de 16 años, siguiendo el ejemplo de Australia, Francia o Reino Unido, estas últimas aún en estado de consulta parlamentaria o tramitación. Una medida que gran parte de los expertos apoyan.
Además, el presidente anunció otras tres medidas destinadas a la regulación de las redes sociales para que dejen de ser un terreno hostil para la salud mental de la gente y para la armonía social, la primera de las cuales es la tipificación como delito de la manipulación de los algoritmos de recomendación. Es decir, que, sobre el papel, Elon Musk no podría alterar el algoritmo de X para que tu feed te muestre contenido ultraconservador si no es lo que sueles consumir. Quizás por eso ande tan enfadado. Por último, el Gobierno pretende perseguir la amplificación de contenidos ilegales y luchar contra la generación de contenidos sexualizando a menores.