A algunas mujeres les da vergüenza reconocer que tienen novio

”Las mujeres no quieren que se las vea como si solo se dedicaran a su hombre”

La clásica relación heterosexual ha resultado históricamente mucho más productiva para ellos que para ellas, pues sus necesidades y sus deseos se han visto siempre relegados a una posición secundaria. Y esto es algo sobre lo que hemos venido reflexionando como sociedad en estas últimas dos décadas de gran avance feminista. La intención era clara: que se repensaran las relaciones románticas entre mujeres y hombres para hacerlas más igualitarias. Pero el problema es que esto ha funcionado a medias. Sí, algunos hombres han cambiado el chip. Otros, más ruidosos, se han revuelto con agresivos discursos antifeministas, lo que ha engendrado heteropesimismo en las mujeres.

Hasta tal punto que hay toda una nueva corriente alrededor de la soltería. Si en décadas pasadas estar soltera, no hallar un hombre con el que casarse y formar una familia, era una condena social, hoy las cosas están en el polo opuesto: las mujeres perciben cada vez más el estar en una relación con un hombre como un fracaso, especialmente cuando se trata de un hombre que no se esfuerza por hacer que la relación sea igualitaria. De hecho, la escritora Chanté Joseph, de Vogue, publicó hace unas semanas un artículo titulado ¿Es vergonzoso tener novio ahora? en el que explica que “las mujeres no quieren que se las vea como si solo se dedicaran a su hombre”.

Y, antes de lanzarte a criticar, es importante entender de dónde viene esto. Porque las mujeres no odian a los hombres. Y que no te coman la cabeza los ultras de turno. Es simplemente que están preocupadas por caer en la dinámica sexista de la relación hetero de toda la vida. ¿Y quién puede culparlas? Los datos sobre cuidados del hogar y de los hijos siguen siendo horribles. Las carreras profesionales de los hombres siguen teniendo más foco social. Es fácil para una mujer temer quedar sepultada bajo las prioridades de un hombre. Y es fácil temer que el resto de personas crean que ya has quedado sepultada solo por salir con él. Por eso cuesta reivindicar el amor.

Pero aquí la cosa no está en tener novio. Está en tener según qué novio. De hecho, sentir vergüenza por aparecer en una publicación con tu pareja o por llevarle a una quedada con tus amigas es un síntoma de que hay cosas en él que no te terminan de encajar. Porque si es respetuoso, si no te roba tus espacios, si te cuida, si te trata de igual a igual, no hay razón ninguna para esconderle. Todo lo contrario: está bien publicitar que, pese al auge del antifeminismo entre hombres jóvenes, siguen habiendo hombres decentes ahí fuera que quieren hacer las cosas mejor. Todo esto puede ser un buen termómetro del grado de igualdad de tu relación. Piénsalo bien.

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