Kansas ha invalidado el carnet de conducir de más de 1.700 personas trans
La situación de las personas trans en Estados Unidos lleva años empeorando claramente. Sobre todo desde que Donald Trump volviera de nuevo a la Casa Blanca e impulsara esta nueva ola ultraderechista que se expande por todo el mundo. Por un lado, está el regreso del veto militar: según una orden ejecutiva de enero de 2025, ninguna persona trans puede formar parte del ejército. Por otro lado, estados como Kansas, Arkansas o New Hampshire han promulgado leyes que prohíben el acceso a bloqueadores de pubertad y hormonas para menores de edad. Ahora, Kansas ha ido más allá en su guerra transfóba y ha invalidado el carnet de conducir de más de 1.700 personas trans.
No es ninguna broma. Como cuenta la periodista Laura Pitcher en Dazed, “el mes pasado les invalidaron sus licencias de conducir en virtud de una nueva ley que exige que la identificación refleje el sexo asignado al nacer”. Lo peor de todo, si es que esto no es ya suficientemente grave, es que toda esta gente fue notificada de la decisión a través de una carta y ya. Estaban en sus casas, la recibieron y, de pronto, ya no podían usar sus coches para ir al trabajo o llevar a sus niños al colegio. Otras personas trans no la han recibido todavía y tienen que acudir a la página web oficial del Departamento de Hacienda para comprobar si su carnet de conducir sigue siendo válido o ya no.
La respuesta a esta violencia contra los derechos trans es doble. Por un lado, muchas de estas personas han cambiado nuevamente al sexo asignado al nacer en sus documentos acreditativos para poder recuperar sus carnets. Y es que es algo esencial para sus vidas. Por otro lado, hay quienes están encontrando la valentía y los recursos para ir contra todo esto. En palabras de la propia Pitcher, “el mes pasado dos personas trans anónimas de Kansas demandaron al estado argumentando que la ley viola las protecciones de autonomía personal, la privacidad, la igualdad, el debido proceso y la libertad de expresión”. Pedían una orden de suspensión sobre la aplicación de la ley.
Pero tristemente esto no llegó. “Después de nuestra llamada, una de estas personas nos envió un mensaje de texto con una actualización desalentadora: el 10 de marzo el juez de distrito del condado de Douglas, James McCabria, se negó a conceder la orden”. Así que los derechos trans siguen siendo pisoteados en el estado. Y, además, y como ya te puedes imaginar, este proyecto de ley, conocido como SB 244, que también prohíbe a las personas trans usar el baño que les corresponde por su identidad de género, está impulsando la transfobia ciudadana. Un panorama desolador que está llevando a muchas personas trans a dejar sus vidas atrás y mudarse para siempre.