La gen Z dedica ya tres horas semanales a escuchar música generada por IA
A los músicos les está pasando lo mismo que a los diseñadores, los redactores, los traductores y muchísimos otros: que están viendo cómo la inteligencia artificial les roba el protagonismo. Y ya se plantaron contra ella en una carta abierta firmada por más de 200 artistas súperfamosos como Billie Eilish, Nicki Minaj, Camila Cabello, Elvis Costello, Katy Perry o Pearl Jam. Su presión a las plataformas de música surtió efecto: Spotify ya ha eliminado más de 75 millones de temas generados mediante inteligencia artificial. Pero la deriva parece imparable: la generación Z ya dedica al menos tres horas semanales a disfrutar de música creada por la IA.
Es la conclusión de la encuesta Audio Habits Survey elaborada por Alphawise para Morgan Stanley. Para que te hagas una idea de hasta qué punto está calando este tipo de contenido en nuestra generación conviene ver una comparativa: mientras el 36% de la población general escucha una media de 1,7 horas de música IA a la semana, la cifra asciende al 60% y a las tres horas en el caso de las personas de entre 18 y 29 años. Y los millennials no se quedan muy atrás: la encuesta revela que el 55% de ellos ya disfruta de la música IA una media de 2,5 horas a la semana. A partir de ahí, los números caen en picado para el resto de generaciones.
No son datos anecdóticos. Al fin y al cabo, y aunque cuesta verlo desde dentro, estamos viviendo un momento crítico en la historia de la humanidad, un momento en el que debemos decidir si está bien que el arte que nos nutre nazca también de una inteligencia informática. Y parece ser que la respuesta es sí. Al menos para quienes estamos llamados a gobernar el mundo en las décadas venideras. Todo apunta a una coexistencia. A que poco a poco irás encontrando categorías en las librerías, en los cines, en las plataformas de streaming, en las plataformas de música y, quizás, por qué no, en museos y salas de exposición, con el título de Made with IA.
¿Pero y después? Porque el hecho de que estemos apoyando la música IA y otros contenidos artísticos IA hará que las empresas tarde o temprano terminen apostando por ellas a tope. Y ahí quizá la coexistencia se convierta en dominancia. De hecho, ya hay canales de Youtube como el de Yellow Cherry Jam cuyo reclamo es básicamente esto es música que no ha hecho la IA. Y eso dice mucho de la deriva que llevamos. De que la etiqueta human-made puede convertirse poco a poco en una reliquia frente a las millones de alternativas IA para ponerte de fondo mientras haces otra cosa. El futuro dictará sentencia. Pero el cambio parece haber comenzado.