La pareja que sobrevivió a un atentado del ISIS en su propia boda

"Ojalá nos hubiéramos muerto nosotros también", cuenta el novio en una entrevista, asegurando que es imposible recomponerse del dolor que deja una masacre del ISIS

Un sonido estridente y ensordecedor sacudió el salón en el que Mirwais Elmi y Rehana celebraban su boda. Cuando el silencio cayó y el polvo desapareció, pudieron ver hasta dónde llegaba la tragedia. Se trataba de un atentado terrorista. Ellos, en su salón de bodas situado en Kabul, capital de Afganistán, eran el blanco del grupo extremista Estado Islámico. Murieron 92 personas. 92 amigos y familiares de la pareja. Y ellos sobrevivieron. ¿Cuántas veces has leído un titular que habla de que un atentado se ha cobrado la vida de 100 personas en un mercado, 80 niños de un colegio, 90 de un hospital? ¿Cuántas de esas veces que has leído dicho titular te has parado a pensar lo que esto significa? Quizás con esta historia, la próxima vez que te cruces con algo así, entiendas hasta dónde se extiende la tragedia.

En un país que ha estado sucumbido bajo la guerra durante más de cuatro décadas, Elmi, a sus 26 años, estaba ilusionado por el nuevo amanecer que le esperaba junto a la que se convertiría en su futura mujer. No solo él estaba lleno de sueños y expectativas sino también las decenas de invitados que esperaban a que la ceremonia llegara a su fin para poder celebrar entre música y comida la nueva unión. Los novios estaban a punto de firmar el acta de matrimonio cuando la bomba explotó.

"Las personas que sobrevivieron se acercaban a decirme que mi primo había muerto, que otro amigo también había sido asesinado. Mi mujer perdió a su hermano, la explosión le arrancó la cabeza. Nada de lo que había soñado se cumplió", cuenta el joven afgano al canal local Tolo News, según recoge la BBC. Ahora vive con el pánico de que su casa sea bombardeada, así que se turna con su padre o con su hermano para vigilarla. No solo es esto lo que le impide vivir. Los vecinos y los familiares de las personas que han fallecido insultan a la pareja y les preguntan cómo es posible que ellos sigan vivos. Solo han pasado un mes y tres días tras este atentado, ambos siguen en estado de shock y, a pesar de haberse criado rodeados de guerra, no consiguen comprender lo que ha ocurrido.

A pesar de que las investigaciones sobre lo que ha pasado siguen abiertas, el principal motivo que todos argumentan es que Mirwais Elmi pertenece a la minoría hazara, que son musulmanes chiitas. El Estado Islámico ha atacado repetidamente a estas minorías en Afganistán y Pakistán. Las fotografías son, ahora, el único recuerdo que la pareja tiene sobre sus familiares y amigos, aquellas que fueron tomadas antes del atentado. Elmi no puede verlas: "No puedo dormir, vivo en un estado de angustia constante. Ellos no van a volver. Todo terminó. Mi esposa y yo deberíamos haber muerto. Nunca volveremos a recobrar la felicidad", explica el joven. Un deseo que muchos compartiríamos si un atentado se llevase para siempre a las personas que queremos en la celebración de nuestra propia boda.