Muere el físico Stephen Hawking a los 76 años

El planeta entero viste de luto esta mañana. Stephen Hawking, físico e icono del mundo científico, falleció anoche en su casa de Cambridge a los 76 años. Nos deja el científico más influyente que ha conocido el mundo desde la muerte de Einstein. Nos deja el autor que revolucionó nuestra concepción del Universo con aquel Breve historia del tiempo (1988) que ya es eterno. Nos deja un hombre cuya infinita curiosidad y ganas de vivir desafiaron las leyes médicas y sirvieron de inspiración para millones de personas. Nos deja, en definitiva, un genio.

"Estamos profundamente entristecidos de que nuestro amado padre haya fallecido hoy. Era un gran científico y un hombre extraordinario cuyo trabajo y legado sobrevivirán muchos años. Su coraje y su persistencia, con su brillo y humor, inspiraron a personas por todo el mundo. En una ocasión dijo: 'El Universo no sería gran cosa si no fuera hogar de la gente a la que amas'. Le echaremos de menos para siempre". Son las palabras con las que sus hijos han querido despedirle, aunque los mensajes de cariñosa despedida llegan de todos lados.

La popularidad de Hawking escondía muchas razones. En primer lugar, su labor científica, que amparada en una brillante inteligencia y una curiosidad sin límites abrió nuevos caminos a la física teórica (como la teoría de la radiación de Hawking). En segundo lugar, su persistente vocación de hacer comprensible la Ciencia y llevarla a la gente. Y en tercer lugar, su espíritu de superación y su innata capacidad para mantenerse optimista en las circunstancias más adversas. Porque pocas personas han tenido que enfrentar los obstáculos que tuvo que enfrentar Hawking.

Cuando tenía solo 22 años fue diagnosticado con esclerosis lateral amiotrófica (ELA), una enfermedad degenerativa que llevó a los médicos a darle tan solo dos años de vida. Se equivocaron: Hawking viviría otros 54 años más, pero atrapado en una silla de ruedas y sin ninguna capacidad motora salvo en los ojos. Desde esa silla, y hablando con el famoso sintetizador que ya forma parte del imaginario popular, Hawking continuó deslumbrando al mundo. Con sus teorías y con todo su sentido del humor, como pudimos ver en sus varias apariciones en The Big Bang Theory.

Ya lo dijo el propio Hawking en una ocasión: "Aunque había una nube sobre mi futuro, encontré para mí sorpresa que disfrutaba más de la vida en el presente de lo que lo había disfrutado nunca". Su entusiasmo, vitalidad y hambre de conocimiento seguirán siempre entre nosotros. El genio sobrevive en nuestra memoria. El Universo ha ganado hoy el brillo de una nueva estrella.