Lewis Hamilton avergüenza a su sobrino por llevar un vestido de princesa y Twitter se le echa encima

El piloto inglés de Formula 1, Lewis Hamilton, metió la pata hasta el fondo cuando decidió colgar un vídeo de su sobrino disfrutando de sus regalos de Navidad. Y no fue por una cuestión de derechos de imagen de los menores de edad por lo que Twitter le criticó muy duramente, sino porque el niño estaba jugando disfrazado con un vestido de princesa, algo que, según Hamilton, los niños no deberían hacer.

"Estoy tan triste en este momento. Mirad a mi sobrino", empezaba el vídeo en el que el deportista pretendía parodiar la situación que estaba viviendo. Un inicio que no mejoró con las preguntas que decidió hacerle a continuación a su sobrino, sonriente en todo momento mientras movía una varita jugando. "¿Por qué llevas un vestido de Navidad? ¿Es esto lo que tienes por Navidad? ¿Por qué pediste un vestido de princesa para Navidad?", decía Hamilton. Pero antes de que el niño pudiese terminar de contestar "¡Porque nos gustan!", haciendo referencia a él y a otro niño (que se ve al fondo siendo vestido por la que imaginamos que es su madre), el piloto ya había soltado su sentencia: "Los chicos no llevan vestidos de princesas".

Esta última frase, y en general todo el contexto del vídeo, no tardó en difundirse por redes y en ser criticado por muchas personas que recalcaron que Hamilton no solo estaba coartando la libertad de su sobrino, sino que perpetuaba los roles de género que 'prohiben' a los niños vestir como princesas y, además, había decidido hacerlo en un vídeo público. Esto último fue visto como una forma de humillar a su sobrino ante miles de personas. "¡El niño parece realmente feliz! Déjale disfrutar de su pequeña vida sin tener normas sociales impuestas sobre él", decía la usuaria de Twitter que consiguió difundir el vídeo antes de que el piloto lo borrara de su perfil para, después, pedir perdón.

"Ayer estaba jugando con mi sobrino y me di cuenta de que mis palabras eran inapropiadas, así que quité la publicación. No quise hacer daño y no quería ofender a nadie en absoluto. Me encanta que mi sobrino se sienta libre de expresarse como todos deberíamos", decía Hamilton en un hilo de Twitter. De nuevo, sus disculpas reabrieron el debate sobre los roles de género en la red. Y, aunque no sabemos si Hamilton ha aprendido realmente de su error o el pedir perdón ha sido solo para 'lavar su imagen', se trata de una figura pública exponiendo a un menor a muchas críticas solo por ser como quiere ser y vistiendo como quiere porque, al final, ni la ropa ni los juegos deberían tener género.