Este exoesqueleto podría condenar a la esclavitud a los jubilados de Japón

No sabemos cómo se pagarán nuestras pensiones, pero tranquilos, que Japón ya tiene la solución: un exoesqueleto que mantiene erguida a la gente mayor para que siga ganándose el pan aunque le duela todo

Ninguno de nosotros sabe cómo llegará a la jubilación. No sabemos qué efectos tendrá para nuestra salud el hecho de habernos pasado una decena de horas al día sentados, con las manos sobre el teclado y con la cara iluminada por la luz azul de la pantalla. Tampoco sabremos, cuando nos llegue la hora, qué condiciones tendremos para la jubilación, a qué edad nos dejarán irnos a vivir la vida o si realmente vamos a oler un ingreso mínimo mensual para poder morir tranquilos.

En España, hay mucha precariedad entre los jubilados, un 20% son extremadamente vulnerables a perder sus casas por el aumento de los precios del alquiler y del precio de la vida, pero el sistema, al menos está garantizado y los sesenta son los nuevos veinte para los boomers que han conseguido jubilarse con dignidad con pensiones que llegan hasta los 2.000 para las rentas más altas. En la cima de este sistema se encuentran, como siempre, países nórdicos (Noruega y Dinamarca, en este caso). En el otro extremo, en lugares como México, Argentina o Japón, son de los peores sistemas para dejar de trabajar.

Por esto, en Japón ya se han empezado a usar unos exoesqueletos para que las personas mayores con dolores de espalda puedan cumplir con su jornada laboral. Los aparatos, una especie de mochilas ortopédicas que te ayudan a mantener la espalda recta, ayudan a los ancianos a ir al campo, trabajar en supermercados o cumplir tareas de atención al público. La cuestión es no dejar de producir nunca. Morir trabajando. En Netflix, el documental Street Food, que es precioso, te cuenta las historias de cocineros y cocineras octogenarios y más que siguen, cada día, abriendo sus paradas en los mercados de varios países de Asia. A algunos les cuesta ponerse de pie.

Bloomberg

Japón es el país más envejecido del mundo, con un 33% de la población por encima de los 60 años, según datos de la ONU, que pronostica que para el 2050 la cifra suba hasta el 42%. El exoesqueleto permite que el usuario levante pesos de hasta 22-25 kilogramos, explica Xataka, y su precio va desde los 1.200 a los 5.000 euros, según la marca. Es la forma que tienen para extender la productividad de sus habitantes por encima de los 70 años, edad a la que el primer ministro Shinzo Abe está estudiando subir la edad de jubilación con tal de mejorar la economía del país. 

Un informe de Bloomberg sobre pensiones en los 40 países más poblados del mundo, Asia está mejorando sus sistemas de jubilación, pero todavía les queda mucho camino por recorrer para garantizar a sus ancianos un descanso tranquilo y libre de presión económica. Ahora la lucha es permitir que ellos avancen hacia una jubilación más justa, para que la tendencia no vaya a ir al revés.