Las Consecuencias Que Ha Tenido El Aumento Del IVA Cultural

En septiembre de 2012, el Gobierno de España subió el IVA, un impuesto que se aplica a casi todo lo que consumimos. Por aquel entonces, los precios tenían un cargo del 18% adicional para que el Estado recaudase más dinero, tras esta nueva ley, la tasa subió a un 21%. No obstante, hubo una gran controversia que se centró en la cultura, ya que como norma general, el tributo creció del 8 al 21 por ciento.

El Estado aplicó esta medida con la finalidad de aumentar el fondo de sus arcas, pero sin importarle todo lo que había detrás ni el daño que hacía a la cultura. Parémonos a pensar: la cultura es la base de una sociedad. Cine, teatro, conciertos... por no hablar de los libros de texto, que sufrieron un revés mucho más duro, del 4 al 21%. Antes y después de esta nueva tasa, el sector cultural se ha volcado para criticar la medida. Tras dos años, la situación se ha hecho inadmisible.

Ante esta condición, muchas salas y negocios han tenido que cerrar dada la insostenibilidad a la que se han expuesto; y otras, que penden de un hilo, han agudizado su ingenio, como la compañía de teatro que ha cambiado sus estatutos para vender revistas porno y regalar espectáculos teatrales, ¿por qué? Porque este país cobra cinco veces menos impuestos por el porno (4%) que por la cultura (21%).

Pero, parémonos a pensar y comparémonos con otros países. Por ejemplo, ¿qué ocurre en otros estados de la Unión Europea? La forma más sencilla es ver una gráfica.

 

En estas dos imágenes llama la atención que en la mayoría de casos los impuestos no superan el 10%, pero quizá sea más destacado el caso de Noruega; un país que fomenta y prioriza la cultura ante todo con una tasa 0. La cultura puede ser ocio, pero también es saber, y el mensaje que se esconde detrás de todo esto es que los países que prioricen la cultura tendrán una sociedad más inteligente en el futuro.

Esta pequeña inversión se traduce en una población mejor preparada. Y a los datos nos remitimos, porque los diversos análisis educativos que se hacen a nivel global lo evidencian: España no sale muy bien parada, y si no se le pone remedio, en unos años quedará aún mucho más relegada. Aunque lo más triste es que ni siquiera se hace el amago de ponerle remedio.

El saber no ocupa lugar, pero sí deja un vacío en el fondo de la hucha. 

Crédito de la imagen: culturaenpositivo.es, segoviaaldia.es, twitter.com