Científicos chinos aseguran haber creado los primeros bebés modificados genéticamente

Se trata de unas gemelas que, supuestamente, tras la alteración de su ADN podrían resistir el VIH

Un científico chino y su equipo afirman haber creado los primeros bebés modificados genéticamente. He Jiankui ha sido el encargado de utilizar la llamada CRISPR, una técnica de edición de genes que ha conseguido mutar el gen de unas gemelas y hacerlas, supuestamente, resistentes al virus que causa el sida. Lulu y Nana son las pequeñas que han nacido hace varias semanas y se encuentran, según el genetista, en perfecto estado de salud. Si la mutación es cierta y consigue ayudar a resistir una posible infección futura con el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH), se trataría de un hecho histórico, tanto para la ciencia como para la ética.

La revista MIT Technology Review ha sido la encargada de dar la exclusiva. Según ellos y los documentos publicados en Internet por los científicos chinos, un equipo de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Shenzhen ha estado reclutando parejas para poder crear los primeros bebés con modificaciones genéticas. De hecho, las gemelas han sido las primeras pero hay otras seis parejas que se incluyen en el experimento. El objetivo de los científicos es eliminar el gen llamado CCR5, ya que al hacerlo desaparecer la descendencia podría ser resistente al VIH, la viruela y el cólera. Los embriones —todos ellos cuentan con al menos un progenitor seropositivo— son modificados antes de ser introducidos en el útero de la madre.

Como era de esperar, este anuncio ha creado mucha polémica: parte de la comunidad científica lo apoya y otra gran parte alude que se trata de una monstruosidad. “Se trata de algo demasiado prematuro, estamos tratando con las instrucciones operativas de un ser humano. Es un gran problema”, explicó el Dr. Eric Topol, director del Instituto de Investigación Traslacional Scripps en California para Associated Press. Por otro lado, George Church, genetista de la Universidad de Harvard, defendió el intento de modificación genética para el VIH: “Pienso que es justificable porque se trata de un virus que es una amenaza mayor y creciente para la salud pública”.

Por si fuera poco, existen algunos interrogantes en la forma de proceder de los científicos: no está claro si el centro donde se realizaban los experimentos tenía conocimiento de su actividad ni tampoco si las parejas sabían exactamente a qué se estaban sometiendo. Como explica la revista del MIT, los formularios de consentimiento denominaron al proyecto un programa de “desarrollo de vacunas contra el SIDA”. Dentro de estas lagunas cabe destacar que la modificación de embriones es costosa y precisa de alta tecnología. Un hecho que haría que fuera un tratamiento inaccesible en muchas regiones pobres del planeta: regiones donde justamente el VIH está muy extendido.