4 motivos por los que puede ser bueno tomarse un año sabático

El trabajo, la familia, los estudios, vivir en la ciudad o simplemente la indecisión de qué queremos hacer con nuestra vida son algunas de las cosas que pueden llegar a agobiarnos hasta el extrema de cabar con nuestra felicidad y caer en una espiral de ansiedad y estrés.

Cada vez existe más gente que decide cambiar de aires, dejarlo todo y dedicarse a vivir la vida un tiempo; otros deciden marcharse a un país pobre con una ONG o simplemente irse a vivir al campo, como síntomas de que es necesaria una catarsis. Podríamos decir que, al igual que realizar un Erasmus interesa a las empresas a la hora de seleccionar estudiantes, conseguir un tiempo sabático es síntoma de querer dar un vuelco a nuestra vida, encontrarnos con nosotros mismos y una de las mejores formas de desintoxicar nuestro entorno.

Descubrir quién eres realmente

Qué es lo que te agrada y qué te gustaría ser en un futuro cercano. Podrás reflexionar sin ningún tipo de presión acerca de todas las acciones de tu pasado, de si estás seguro de tener la vida que querrías y calibrar la importancia de lo que llamas problemas.

Solo tenemos una vida, y tenemos que estar seguros de cómo queremos gastarla. Un tiempo sabático te puede ayudar a meditar sobre ti sin que el entorno te presione.


Aprenderás a depender solo de ti

A tomar decisiones por ti mismo, a caer y levantarte, a enfrentarte a lo desconocido. Eso lo puedes aprender en la llamada universidad de la vida. Es imprescindible, además, tener tiempo para dedicártelo a ti mismo, valorar a tus seres queridos y trazar tus propias estrategias de supervivencia para lograr tu felicidad.


Hacer relaciones internacionales

Si aprovechas el tiempo de desconexión, puedes hacer amigos en otros países, mejorar o conocer nuevos idiomas y culturas, y desde luego viajar mucho. Viajar es una de las acciones más enriquecedoras que puede experimentar una persons, además de que relacionarse con entornos diferentes supone cambiar la forma de pensar hacia una mentalidad más abierta culturalmente.


Cambio de chip

Un tiempo dedicado íntegramente a ti hará que te motive e incrementes el rendimiento laboral. Paradójicamente, después de un tiempo sabático tiendes a trabajar de una forma diferente (y quizás mejor), es decir, con las pilas recargadas, ya que podemos dedicar tiempo a aquello que nos gusta y que no podríamos realizar por falta de tiempo tiempo atrás.

En resumen, es posible que en un año sabático puedas aprender más que en toda tu vida anterior. La clave está en perderse, para encontrarse.