Por Qué A Los 20's Es Más Importante La Experiencia Que El Salario

Seguramente, una de las cosas a la que más importancia le damos a la hora de elegir empleo es en el salario. No vamos a decir aquí que el salario no es importante, o que no se ha reducido considerablemente, o que los jóvenes cobramos (bastante) menos que el resto. Todo ello es cierto, pero también una cosa es cierta y es que aunque podamos estar bien formados nos falta una cosa indispensable y más importante aún: la experiencia.

En la etapa que va de los 20 a los 30, será cuando definamos “qué queremos ser de mayor”, lo cual incide en lo que estamos estudiando o hemos estudiado, la experiencia que poseamos y el bagaje que iremos construyendo.

Entonces, ¿por qué es más importante el bagaje o experiencia que el salario? Pongámonos en situación: estamos buscando empleo, como todos, tenemos buena formación, como todos, y sabemos algún idioma, como casi todos. ¿Qué es lo que nos va a distinguir? La cantidad y calidad de experiencia que tengamos.

Teniendo en cuenta que las empresas gastan bastante tiempo, recursos y dinero en formar a un empleado desde sus inicios, cada vez es más habitual ver en los requerimientos de las empresas al menos algo de bagaje en las tareas a desempeñar, formalidades y haber trabajado con determinadas aplicaciones, lo que reduce el tiempo perdido entre que el trabajador se inicia hasta que es perfectamente autónomo y operativo.

Siendo este uno de los problemas principales en la inserción laboral de los jóvenes, nuestro principal objetivo debe ir encaminado a recoger experiencia y no tanto a formarnos, ya que la experiencia y los conocimientos son el mejor máster que podemos tener. Incluso podemos dedicarnos a una cosa, a un trabajo, sin necesidad de contar con los estudios básicos reglados, si tenemos un gran bagaje en esas tareas.

En resumidas cuentas, lo más importante durante nuestra “década de aprendizaje” es precisamente el poder optar a conocimientos, a que nos den esa precisa oportunidad de insertarnos en el mundo laboral. No quiero decir con eso que debamos coger cualquier empleo sin remuneración o con una remuneración ínfima, pero la situación sociolaboral de la juventud es la que es y las condiciones juveniles están en mente de todos, por ello debemos pensar más en nuestro futuro que en nuestro presente.

De alguna manera, poder optar a un buen trabajo (con buen salario) en el futuro puede depender de cobrar poco o nada hoy, pero las habilidades, conocimientos y experiencia que nos pueden aportar unas prácticas, ser becario y otras situaciones que poco nos gustan son un extraordinario punto de partida para iniciarnos en lo que queremos. Por ello no depende tanto de si necesitamos (un alto nivel de) ingresos, sino de que nos puedan ofrecer esa oportunidad que todos estamos o estábamos deseando, aunque eso implique, como decíamos, cobrar menos hoy.