Esta es la ropa que acaba lenta, cruel y silenciosamente con tu salud

Con tanta foto de Instagram y tanto postureo en las terrazas de tu ciudad es posible que sientas un irresistible impulso de hacerte un poquito más fashionable. Sin embargo, antes de que te sacrifiques al dios de la estética deberías tener en cuenta que muchas de la prendas que pretendes colocar sobre tu cuerpo podrían tener un efecto devastador sobre tu salud. Un reciente estudio publicado por la Asociación Británica de Quiroprácticos y reproducido por el diario británico DailyMail demostró que un alto porcentaje de las prendas que empleamos en nuestro día a día podría causar desde dolores musculares, de espalda o influir en la correcta circulación del riego sanguíneo provocando lesiones a medio y largo plazo.

Estas son, según el estudio, las prendas que peores efectos tienen sobre tu cuerpo:

Pantalones vaqueros ‘skinny’

Según explicó al DailyMail el podólogo cirujano londinense, Ron Macculloch, los modelos 3D realizados a personas que vestían este tipo de prendas demostraron que “las rodillas no se extendían correctamente” y que “su movimiento se redujo en torno a un 15%” de tal forma que podrían “aumentar la presión sobre la articulación y causar inflamaciones”.

A lo largo del tiempo estas inflamaciones podrían agravar el desgaste en los cartílagos de la articulación y provocar problemas serios de artrosis. Además, el especialista recalcó los efectos negativos que una prenda demasiado ajustada podría provocar en el sistema circulatorio: “Las venas, encargadas de conducir la sangre de vuelta al corazón para reoxigenarlo, podrían tener que esforzarse más”.

Capuchas extremadamente grandes

“Las capuchas demasiado grandes hacen que tengas que estirar el cuello para poder ver crean una postura asimétrica, especialmente si son muy ajustadas, que restringen el movimiento y te hacen caminar de manera diferente”, afirmó al diario Telegraph el especialista Tim Hutchful. Por su parte, MacCulloch incidió en la aparición de “fatiga, tensión y dolores en cuello y hombros”.

Collares y bolsos pesados

En el estudio fueron evaluados los efectos que collares de hasta 300 gramos de peso podrían provocar en el cuerpo de una persona. Los resultados comprobaron que soportar este peso por un largo periodo de tiempo altera la repartición de pesos natural al caminar. De esta manera, una persona que naturalmente reparta su peso en un 50% en cada pie, lo ideal, podría hacerlo en una proporción de 60-40%.

Otro tanto ocurría con bolsos cuya correa era demasiado larga (más de 80 cms) cuyo balanceo afectaba a la distribución de pesos y a la simetría general del cuerpo. A largo plazo, caminar sin respetar el equilibrio natural del cuerpo unido a la tensión de los músculos del cuello por el peso podría provocar dolores persistentes de cabeza y espalda así como rigidez en los músculos del cuello y hombros.

Leggins y bañadores

Uno de los asuntos más incómodos de las prendas ajustadas y los bañadores, especialmente las producidas con poliéster antitranspirante, es la acumulación de sudor y humedad que conlleva la proliferación de bacterias que pueden facilitar la aparición de enfermedades en la piel. Esto se debe a las bacterias conocidas como ‘micrococos’ y que más allá del mal olor en las prendas pueden provocar infecciones locales.

El trastorno más común suele ser la candidiasis provocada por el hongo cándida que se reproduce en las zonas más húmedas del cuerpo (ingles, genitales, glúteos, axilas, etc.) y que produce la aparición de manchas rojas, picor y quemazón en la piel. Por tanto, la recomendación es la de acortar en la medida de lo posible el tiempo con un bañador o ropa deportiva húmeda sobre la piel.

Tacones de vértigo

Según el estudio, el uso de tacones de más de 12 centímetros estaría detrás del 73% de los casos de dolor de espalda en mujeres del estudio. Otros de los problemas más comunes revelados por el estudio fueron los juanetes, callosidades y dolores en el talón de Aquiles. Sin embargo, el neuroma de Morton o la degeneración del nervio digital fue uno de los trastornos más comúnmente relacionados con el uso de tacones.

“El neuroma de Morton es un tipo muy común de dolor. Se produce cuanto uno de los nervios del pie es comprimido causando un dolor intenso”, apuntó el podólogo MacCulloch quien admitió que el 80% de los pacientes atendidos en su clínica de Londres por problemas en los pies son mujeres: “no hay duda de que la causa es el calzado femenino”.