¿Estás ejercitando bien tus genitales para que alcancen todo su potencial?

Los ejercicios de Kegel están muy asociados a la vulva. Sin embargo, el pene también se beneficia de ello, así que deberíamos hacerlos independientemente de nuestro sexo

Desde que el feminismo se abrió al mundo mainstream y empoderó la sexualidad femenina, temas como el cuidado vaginal dejaron de ser tabú. Así pues, los medios de comunicación se llenaron de entrevistas a sexólogxs que explicaban la necesidad de cuidar, entrenar y explorar los genitales. Gracias a estos discursos empezamos a escuchar cosas como free bleeding, fortalecimiento del suelo pélvico, bolas chinas o, de lo que hablaremos en este artículo, los ejercicios de Kegel.

Estas ideas todavía se asocian demasiado con la vagina, cuando los ejercicios son importantes independientemente de tus genitales. "Si vas al gimnasio para cuidar tu cuerpo y tu salud, ¿por qué no ejercitas también tu pene o tu vagina?", se pregunta el doctor Earim Chaudry, especializado en salud masculina, en una entrevista para el diario británico Metro. Así pues, todos tendríamos que hacer los ejercicios de Kegel para mejorar no solo nuestros orgasmos y rendimiento sexual, sino también los escapes de orina, el control intestinal, mejorar las erecciones, las menstruaciones fuertes y otras problemáticas de la zona que se irán acentuando con los años. Aunque hoy todavía no sean un problema, lo serán en algún momento, así que es importante ponerse en forma desde ya.

"Busca los músculos de tu zona genital, es más fácil cuando estás meando, porque puedes parar o realentizar la orina. Eso lo hacen los músculos que tienes que entrenar. Una vez estén localizados, contráelos contando hasta cinco. Luego, relájalos de nuevo contando hasta cinco. Así, haz sets de diez tres veces al día", recomienda el doctor. Estos ejercicios, además, puedes hacerlos sentadx o de pie, aunque es más recomendable la segunda, ya que te permite controlar mejor los músculos.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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Si, a pesar de estas indicaciones no estás encontrando tus músculos, el portal médico Medlineplus da unos consejos: "imagina que estás tratando de evitar expulsar una flatulencia. Si eres mujer, además, introduce un dedo dentro de la vagina. Aprieta los músculos como si estuvieras conteniendo su orina y luego suelta. Debes sentir que los músculos se tensan y se desplazan hacia arriba y hacia abajo. Para hombres, introduce un dedo dentro del recto. Aprieta los músculos como si estuvieras conteniendo la orina y luego suelta. Debes sentir que los músculos se tensan y se desplazan hacia arriba y hacia abajo". 

Tampoco te olvides de respirar profundamente y relajar el cuerpo durante los ejercicios. Tienes que tomártelo como un ejercicio de meditación, centrando todas tus facultades mentales en sentir cada uno de los músculos implicados en el ejercicio. Esto es muy importante, porque en ocasiones se pueden confundir con otras partes del cuerpo. De hecho, es bastante común apretar el estómago, los muslos, los glúteos o los músculos del pecho en cambio de los del suelo pélvico. Al principio costará, pero en cuestión de seis semanas pillarás la práctica y notarás mejoría. Son unos ejercicios muy recomendables que no te ocuparán demasiado tiempo de tu día a día y te mejorarán mucho la salud genital.