Qué tienes entre las piernas y otras simplezas que se encuentran los transexuales cuando ligan

Preguntas incesantes sobre los genitales, rechazo a su cuerpo y mayor exposición a la violencia son algunos de los principales riesgos de las personas trans

“¿Qué tienes entre las piernas? ¿Estás operada? Pero… ¿tienes pene o vagina?”. Imagínate que en Tinder estas preguntas sustituyesen al “¿a qué te dedicas?” o “¿de dónde eres?”. Imagínate que importase más con qué órganos reproductores naciste que quién eres o cómo es tu día a día... así es ligar a través de las aplicaciones siendo transexual, un constante test inquisitivo sobre tus genitales, tus atributos y tu género.

Preguntar sobre genitales: ¿es legítimo o no?

“Muchas veces me pidieron que demostrase que no estaba mintiendo, además de preguntas estúpidas sobre si mi pelo era real o si me había operado las tetas”, lamentaba la activista Paris Lees en un artículo. Aunque a primera vista puede parecer lógico, querer saber más sobre la persona con quien estás hablando, “no son preguntas legítimas. Es de mala educación e intrusivo”, asegura Cassandra Vera, de 23 años. ¿Acaso pedirías en una primera conversación que alguien te lo contara todo sobre operaciones como la reducción de estómago, los pechos de silicona o la circuncisión? “Es algo que no debería preguntarse de buenas a primeras. Sí que se puede hablar con confianza, pero preguntarlo en las apps… no”, concluye.

Paris Lees

Preguntamos a Eloi Martín, de 23 años, si es tránsfobo exigir información sobre los genitales. “Es ignorancia y falta información. Muchas personas no entienden la realidad de con quién están hablando. Sí, es tránsofobo. Cuando no conoces que existe una realidad, obviamente estás discriminándola, pero no es con intención de hacer daño. Yo no me lo tomaría como transfobia explícita”, reflexiona.

Ligar siendo trans es (más) difícil

“Siempre que algo se sale de la norma, hay una dificultad añadida”, explica Cassandra. “En mi caso no solo me pueden rechazar por mis genitales, sino también por 'parecer' trans, es decir, por tener unas características físicas asignadas al supuesto sexo contrario que no gustan, sea mi voz o mi cuerpo”. Eloi coincide, pero lo atribuye más al desconocimiento: “algunos han creído que tenía pene y me estaba hormonando para ser mujer, otros me dijeron que estaban confundidos. No entendían bien cómo soy”.

A su vez, Eloi reconoce que como hombre ha tenido más facilidades para encajar en las apps de ligue. “En mi foto no lo parezco [transexual]. Más bien creen que soy un adolescente. Las personas trans femeninas sufren más porque ‘pasan menos desapercibidas’. Para que se entienda: es más difícil integrar la feminidad en un cuerpo masculino, está mucho más castigado socialmente. Además, la mujer está en una escala social mucho más vulnerable. Las trans necesitan hiperfeminizarse para que la sociedad las vea como mujeres, mientras que el hombre trans tiene un gran repertorio de ropa porque lo masculino suele ser el estándar, lo neutro”.

Eloi Martin

Cassandra coincide. “Ser hombre trans es más ‘fácil’ —todo lo fácil que es ser trans— porque, para empezar, a los hombres se los trata mejor en la sociedad. Luego, los cambios hormonales hacen más efecto y más rápido. Al ligar da más facilidades porque puedes ‘disimular’ que eres trans. Pero a la hora de la verdad, si cuando vas al sexo y no encuentran los genitales que esperan, al final vas a sufrir la misma discriminación aunque el camino sea más fácil”.

Cuando no están los genitales que te esperabas

Los casos de violencia hacia mujeres trans abundan, pero nadie los contabiliza a nivel oficial. Las asociaciones LGTBI no se cansan de recopilar casos y una rápida búsqueda en la hemeroteca muestra numerosos ataques a mujeres trans. “Hay tíos heteros que tienen reacciones muy violentas porque se sienten ‘engañados’ cuando llevan a la cama a una mujer trans y ven que tiene pene”, comenta Cassandra. En este sentido, es menos peligroso ser lesbiana, como Cassandra. “Las mujeres cis tienen más sensibilidad hacia las trans, quizá porque han sufrido más violencia estructural. A la hora de rechazar también tienen más empatía”, apunta.

Estar con alguien trans también genera cuestiones sobre la identidad de las parejas. Paris Lees denuncia que algunos hombres cis la han rechazado y le han dicho que no son gais. “Yo soy mujer, independientemente de mis genitales. Así que si te lías conmigo no eres homosexual, eres hetero. Decir que no te enrollas conmigo porque no te gustan los hombres es negar mi identidad como mujer”, añade. Cassandra también se ha visto en situaciones similares, con personas que han cuestionado que ella sea una mujer y, por extensión, han negado la identidad lésbica de sus parejas. Dicen que si han salido con una mujer trans es porque les gustan los hombres y, por lo tanto, son bisexuales. Pero no es así: “ser lesbiana es que te gusten las mujeres y ya está”, sean cis o trans, es decir, tengan pene o vagina.

¿Rechazar a alguien por ser trans es transfobia o preferencia?

Uno de los debates más encarnizados es sobre si alguien cis (que no eres trans, sino que fuiste asignado al nacer con el género con el que te identificas), que rechaza a un transexual, está siendo tránsfobo o simplemente tiene unas preferencias sexuales concretas. 

“Rechazar a alguien por ser trans es tránsfobo, aunque no lo seas conscientemente. Al fin y al cabo si tú eres gay y no te lías con otro tío porque no tiene pene, estás actuando por lo que tienes aprendido de una sociedad que te ha dicho que el hombre tiene pene y la mujer vagina”, sentencia Cassandra.

Cassandra Vera

Aun así, tanto Paris, como Eloi como Cassandra creen que estás en tu derecho a rechazar a alguien. “En el terreno sexual se puede entender el hecho de ‘discriminar’. Después de todo, depende de ti con quién quieras follar”, escribe Paris Lees. Las relaciones, al fin y al cabo, son siempre bilaterales. “Es más, si eres tránsfobo, es la persona trans quien no quiere estar contigo”, apuntan Eloi y Cassandra. Lo único que piden es respeto.

Ser hombre trans en la comunidad gay

Aunque el rechazo por los genitales se da —los tres lo han vivido—, hay ambientes que son más propensos a no rechazar. Según Eloi, si eres hombre trans en Grindr seguro que podrás ligar. Lo atribuye a que la comunidad gay tiene una socialización más sexualizada y a que llevan años incluyendo a identidades queer. No en vano, desde siempre ha habido en el ambiente Drag Queens, travestís y personas que rompen las reglas del género, aunque todavía haya sectores del colectivo que promueven el machismo y la plumofobia.

“Solo de abrirme Grindr ya tenía siete personas dándome su ubicación”, confiesa entre risas, “yo creo que los gais están más abiertos a la diversidad de género”. Como la comunidad gay ha sufrido durante muchos años el estigma y el tópico de ser promiscua, al final lo que es un insulto puede acabar convirtiéndose en una herramienta de empoderamiento: así, surge una comunidad más inclusiva y que no tiene tanto miedo a experimentar en sus dinámicas sexuales. “Esa es la clave: dejar de ponerte límites genitalistas impuestos por la sociedad”, concluye Paris.

Aun así, aunque sea una comunidad más inclusiva, también hay episodios de discriminación. Una vez, un chico le dijo: “a mí los pechos y las vaginas no me gustan”. Él lo interpretó como una excusa para rechazarlo. “A mí me ofende. No estás aceptando mi cuerpo. No es que me rechaces como chico trans, ¿tú qué sabes si te sentirás bien haciéndolo conmigo? A mí me gusta follar por quién soy yo para ti y quién eres tú para mí. No me follo unos genitales, sino una persona”, sentencia.

¿Cómo me saco la transfobia de encima?

“En primer lugar, no asumir los genitales de nadie. Tampoco incomodar preguntando ni dando falsas esperanzas a una persona solo porque tengas curiosidad. Yo comprendo que no te guste: es trans y tú tienes una transfobia social interiorizada que es difícil de deconstruir. Pero no juegues con nadie”, aconseja Cassandra, “lo mejor es conocer trans e incluirlas en tu día a día. Normalizar es la mejor forma de apagar la transfobia”. Eloi también lo piensa. Recomienda a todos que conozcan y socialicen con trans y, quizá así, algún día se acaben los tópicos y el desconocimiento que impiden a las personas trans vivir en igualdad de condiciones.