Cómo solucionar cuando a tu mejor amigx y a ti os gusta la misma persona

Depende para quiénes esta situación puede presentarse como un conflicto en el que se pone en juego la amistad

Las amistades de verdad perduran durante años, por no decir siempre. Y es brutal. Personas que se han conocido cuando eran pequeños —porque sus familias se conocían, por ejemplo— y que han seguido siendo amigos durante toda su edad adulta. Pocos conflictos son capaces de romper estos lazos pero hay algunos que pueden llevarnos a que una discusión surja y se alargue hasta, quizás, deshacer la unión. Hay uno de esos conflictos que puede sucedernos a cualquier edad y que puede ser el causante de romper esa amistad: que a ti y a tu amigx os guste la misma persona o, incluso, que unx de vosotrxs pueda conseguir el amor de esa persona por encima del otro u otra.

Esto puede ocurrir porque por muchos que nos esforcemos no es posible controlar de quién nos enamoramos. Y, si todavía no te ha pasado, resulta de lo más doloroso tener un conflicto amistoso por una posible pareja sentimental.

Vamos a hablar

La honestidad es uno de los puntos primordiales en este tipo de triángulos amorosos. Es necesario que expreses lo que sientes y piensas a esa persona con la que compartes una amistad. De esta manera crearás un espacio para que tu amigx también exprese sus sentimientos respecto a la persona que os gusta a ambxs. Y no solo eso, también demostrarás que eres capaz de llevar la situación con madurez. La comunicación es uno de los principales pilares de todas las relaciones, tanto de las sentimentales como las amistosas o las que se crean en el trabajo o durante los estudios. Hay que generar estos vínculos comunicativos para que no surjan problemas.

Cuando uno expresa lo que siente y además escucha a la otra persona será capaz de sentir empatía por la postura contraria. Quizás cuando tu amigx te explique cómo se siente, entenderás cuál es su forma de ver las cosas y será posible, por tanto, no generar malentendidos. Los conflictos aparecen cuando no hay comunicación. Por ejemplo: tú observas el comportamiento de tu amigx e inmediatamente percibes que coquetea con la persona que te gusta. Lo que sucede a continuación es que te sientes molestx e incluso atacadx. Si se trata de una amistad verdadera, es probable que esa persona no esté haciendo nada para intentar que te sientas mal. Cada vez cobra más importancia el hecho de hablar las cosas.

Por qué esa persona y no otra

Los motivos que nos llevan a enamorarnos de alguien son muy variados y serán, durante la eternidad, objeto de estudio. No existe una lista de leyes o razones que, al cumplirse, hagan que el amor surja. Eso sí, hay algunos aspectos biológicos que producen atracción entre los seres humanos. En primer lugar están las feromonas. Estas sustancias químicas son secretadas por los seres vivos con el objetivo de provocar ciertos comportamientos en otros individuos de la misma especie. Es decir, que son un medio de transmisión de señales. Más específico aún: es como una especie de aroma que no tiene olor y que, además, es único en cada persona. Cuando lo detectamos (y dichas sustancias son compatibles con las nuestras) sentimos atracción.

En una relación entre un hombre y una mujer, para poner un ejemplo común, hay un momento en el que los olores los llevan a unirse para aparearse y reproducirse. Algo bastante animal. Sucede durante el ciclo menstrual de la mujer. En este periodo el olfato femenino detecta la androsterona (una hormona segregada por los hombres) y se siente atraída por ella. Más allá de estos puntos biológicos básicos, los rasgos de las personas que nos gustan pueden variar muchísimo y lo más seguro es que sean bastante diferentes unos con otros a lo largo de nuestra vida.

Una relación duradera o solo de una noche

A través de estas sustancias físicas, como vemos, es posible sentir atracción. No obstante, también entran en juego: las proporciones corporales, el movimiento del cuerpo de la otra persona, la proximidad (un contacto repetido con alguien, por lo general, aumenta la unión), la similitud con nuestros familiares (en algunos puntos) y, por supuesto, el hecho de poder compartir las mismas virtudes, aspiraciones, proyectos o metas. Y, aunque no puedan compartirse porque son diferentes, pueden complementarse, lo que hace que una relación sea más fuerte.

Todos estos puntos pueden ayudarte a diferenciar si la persona que te atrae es con quien quieres crear una relación duradera. Si lo que sientes es amor, lo sabrás. Pero si se trata de alguien con quien te gustaría pasar un rato efímero, quizás es más importante dar un paso a un lado y salirte del triángulo amoroso. Hay algo muy importante en las relaciones que vamos creando a lo largo de nuestra vida: las uniones sentimentales irán variando, cambiarás muchas veces de pareja. En cambio, los amigos —los de verdad— durarán mucho más que una pareja y, por ello, es considerable que pongas tu atención en conservarlos por encima de la persona que te gusta.