Estas son las razones por las que podrías estar cuidando de manera tóxica a tu pareja

El temor a decepcionar a la otra persona puede conducir a validar comportamientos destructivos

Parte del encanto de las relaciones humanas es el mutuo apoyo. Al fin y al cabo, todos pasamos por periodos de mierda en los que no nos viene nada mal una mano amiga. También tú. También tu pareja. Y es totalmente comprensible que quieras cuidarle cuando lo necesita. Estar ahí. Servir de muleta hasta que recobre la fuerza para volver a caminar sin ayuda. Sin embargo, y como apunta el psicoterapeuta Sean Grover en un artículo para Psychology Todaylas personas cuidadoras pueden convertirse en cuidadorxs tóxicos en algunas circunstancias. Especialmente cuando hay miedo de por medio en la relación.

"En lugar de enfrentar las consecuencias de confrontar a alguien por su comportamiento, el cuidador tóxico prefiere apoyarlo. En cierto sentido, eligen la comodidad sobre el crecimiento, para ellos mismos y para la persona que cuidan", explica Grover. Porque a veces cuidar de otra persona requiere plantarse, ponerse lo más asertivx posible y decirle que la está cagando muchísimo, que ese no es el camino y que necesita hacer algo para cambiarlo. Y, claro, no es sencillo. Sobre todo si eres una persona dependiente que lo pasa mal con la simple idea de decepcionar a tu pareja. Pero es necesario. Por ambos.

No vale todo, a veces hay que plantarse

Pero, además de no confrontar sus comportamientos negativos, hay muchas otras actitudes de cuidado tóxico que podrías estar llevando a cabo. Según este psicoterapeuta, mentir a otras personas para proteger a tu pareja de las consecuencias negativas de sus actos, habilitar pasiva o activamente sus decisiones destructivas o hacer la vista gorda ante resultados perjudiciales por temor a represalias. En general, suelen presentarse juntas como parte de un pack. El pack del cuidado tóxico. El pack de "que haga lo que quiera porque me basta con que me quiera". Desde luego, un pack tremendamente ponzoñoso.

En palabras de Grover, "un cuidador saludable es alguien que no tiene miedo de confrontar a su pareja acerca de sus comportamientos negativos". Que entiende cuál es la prioridad. Después de todo, ¿no es eso el verdadero amor: actuar para proteger a la persona que amas incluso aunque eso suponga que se enfade contigo, se decepcione o se aleje? Y, viéndolo desde otra óptica, ¿tiene sentido estar en una relación en la que la otra persona se destruye poco a poco o destruye a los demás sin decir nada ni hacer nada para afrontarlo? El único cuidado que vale la pena es el cuidado valiente y honesto. Lo demás es una trampa.

Cuidar de manera sana es posible

Entre los comportamientos de cuidado saludable, los que deben guiar tus relaciones, están "habilitar y aplaudir las decisiones positivas de tu pareja, apoyar su crecimiento incluso en tiempos difíciles, señalar sus comportamientos destructivos y expresar amor y afecto libremente sin segundas intenciones", en palabras del especialista. Y, por supuesto, siempre en unas dosis comprensibles y de forma recíproca. A fin de cuentas, se trata de una relación entre dos personas adultas, autosuficientes e independientes. Si sientes que te la pasas cuidando a la otra persona más de la cuenta, quizás debas replantearte las cosas.