Un estudio revela cuándo deberíais acostaros si quieres que lo vuestro tenga futuro

Os presentaron unos amigos comunes y ya habéis tenido citas. Cada día disfrutas más de su compañía, estás encontrando infinidad de aficiones y gustos compartidos. Te encanta cómo habla, todo lo que cuenta te parece fascinante y la tensión sexual es más y más evidente. Por eso, te da miedo estropearlo con una noche loca. Quizá sea demasiado pronto para eso. Aunque lo mismo, si esperas demasiado, el interés se desinfle. Entonces, dudas. Porque ya habéis estado a solas en casa y ha estado a punto de ocurrir. Pero, ¿cómo sabes que ha llegado el momento de dar un paso más?, ¿es mejor esperar un poco todavía?. Si os acostáis, ¿se romperá la magia de esa incipiente relación? Los interrogantes martillean tu cabeza y terminan por hacer que no sepas cómo actuar.

Pues sentimos darte malas noticias: dado que cada pareja es un mundo, no existe un tiempo predeterminado, del mismo modo que tampoco lo hay para, por ejemplo, decir 'te quiero'. Una investigación publicada en el Journal of Sex & Marital Therapy afirma que "los hombres y las mujeres pueden tener diferentes experiencias con el deseo sexual a medida que las relaciones progresan" y que "el deseo sexual puede verse afectado por diferentes factores dependiendo del género". Así, lo más que han logrado determinar es lo que, por norma general, buscan los hombres y las mujeres en el inicio de las relaciones. Establecen que ellos no conectan sentimentalmente con la misma facilidad que lo hacen ellas y que no aportan al sexo la misma categoría, desvinculando la duración de la relación con el deseo o la satisfacción sexual.

Por eso, el único consejo válido es que la intuición y el sentido común tomen el control si lo que quieres es que la relación sea duradera y no se reduzca a un encuentro puntual. Estos invitarán a no dar el paso hasta no tener la certeza de que es el momento adecuado. Tratarán de constatar que ya os conocéis lo suficiente, que los temores e inseguridades serán más débiles que el ánimo por compartir un momento íntimo y que los dos os encontráis en un plano emocional lo suficientemente parecido como para quitaros la ropa. Pero de plazos reglados, nada. Tendrás que jugártela si no quieres estar toda la vida lamentándote por no saber lo que quizá pudo ser y nunca fue y arriesgarte también a que esa persona, finalmente, tampoco sea la adecuada.