Por qué deberías esperar para empezar una nueva relación tras una ruptura

Un estudio determina que si no esperas a recuperarte y a empezar una nueva, tu relación está condenada al fracaso

Te rompen el corazón. Rompes el corazón. Os rompéis el corazón. Es igual quién acabe con quién, siempre hay alguien que acaba herido. Después de la ruptura, toca un tiempo de curación, de recomponerse. Este tiempo varía depende a quién le preguntes. Algunos te dirán que la mitad de tiempo que estás en la relación es el tiempo que debes estar soltero. Otros creen que es una semana por cada mes. En cualquier caso, lo que está claro es que todos necesitamos un tiempo para recuperarnos antes de volver a estar listos para una relación. Y la ciencia lo confirma.

Según explica el psicólogo Benjamin Hadden a Psychology Today, las personas que no esperan hasta estar listas acaban en un sucedáneo amoroso que no es una relación y que tiene todas las papeletas de romper. “Las personas que tienen poco compromiso acaban en una relación pero se mantienen emocionalmente despegadas por miedo a acabar demasiado enganchados a esa persona”, dice Hadden. Después de estar involucrados sentimentalmente con alguien, empezar una nueva relación supone volver a empezar de cero, y con la reciente memoria de la ruptura y la inutilidad del esfuerzo invertido en la relación acabamos “no apostando por la intimidad con el otro”.

Resultado de imagen de 500 days of summer dance gif

Su estudio, realizado para la Purdue University (Estados Unidos), determina que la felicidad en la pareja y la durabilidad está íntimamente ligada a que los dos miembros de la pareja dejen tiempo a sanar sus heridas y no empiecen a salir con nadie hasta que se sientan realmente preparados. Pero, ¿por qué empezaría alguien una relación si no está preparado? Hadden apunta los principales motivos: “en base a la edad, el estatus o las presiones familiares, personas creen que deberían estar en una relación seria”.

Hadden, además, señala los puntos concretos que pueden atrasar el reloj interno que nos dice que estamos listos para una relación. Por ejemplo, las personas que estén estableciéndose en un nuevo empleo o mudándose pueden sentir que empezar una nueva relación son demasiados cambios. Otros de los factores que no nos permiten estar listos para un nuevo amor es haber sufrido muchos desengaños amorosos, una falta de realización laboral o una relación previa muy exigente emocionalmente.

Imagen relacionada

Ser soltero después de una relación larga es necesario, concluye Hadden. Tras la ruptura, debemos empezar a hacer una vida nueva, y si empezamos a conocer a alguien, debe ser haciéndoles hueco en nuestra nueva vida, no imitando con esta persona la anterior relación. Por lo tanto, si no nos hemos adaptado bien a esta nueva condición de soltería, probablemente no estaremos listos para empezar una relación. Si quieres triunfar en el amor, la clave es esperar a que se curen las heridas. Como asegura Hadden, cuantos más fracasos amorosos, más nos costará confiar e intimar a la larga. Un clavo no quita otro clavo.