Qué Coño Le Pasa A Esa Gente Que Busca Amigos En Tinder

Hace años que los móviles dejaron de ser trozos de plástico con los que mandar aquellos SMS que -a coste de envío de un riñón y tres kilos de azafrán- supusieron la ruina ortográfica de toda una generación. Con la llegada de los smartphones fueron surgiendo aplicaciones que nos permitían hacer cosas apasionantes como controlar calorías o hacer sudokus, es decir, muérete de aburrimiento. Hasta que, ya en 2011, se dejó de perder el tiempo con la invención de una nueva forma de ligar: Hola, Tinder.

Hablamos de esta perla tecnológica que se ha plantado en los móviles de todos tus amigos y de otros 50 millones de usuarios, según la web Digital Statistics and Gadgets. Unos 10 millones de personas lo utilizan cada día. Ya hay más de 10 billones de matches en todo el mundo, pero la estadística más sorprendente es que únicamente el 54% de los usuarios que utilizan Tinder están solteros. Y eso es lo que huele a chamusquina.

Busco profesor/a de inglés - sin matrícula en lengua

Existen aplicaciones específicas para buscar un profesor de inglés profesional y competente. Pues no, la gente se instala Tinder para ver si algún guiri perdido por Madrid les ofrece clases de inglés, así, por la patilla. No tienen ningún pudor en reconocerlo y, de hecho, lo especifican claramente en su descripción. Nada de clases tórridas de anatomía humana, ni matrícula en lengua; simplemente, buscan un profesor/a de inglés. Y, por si fuese poco, esta práctica está especialmente extendida entre los viajeros que se quedan unos meses en España. "¿Para qué voy a pagar a alguien? ¡Mejor me instalo Tinder y listo!". Lo peor es que la mayoría son chicas preciosas que te aplastan las expectativas. Joder.

Busco guía turístico para que me enseñe la ciudad

"Hola, soy nueva en la ciudad y quiero que me lleves a dar una vueltecita". Y así, cientos de perfiles. El creador de Couchsurfing está a punto de pegarse un tiro viendo cómo la gente busca un guía turístico o surfer en una app que, recordemos, es para ligar. Siempre he pensado que, en realidad, buscaban un buenorro/a para visitar la Sagrada Familia y, ya que estamos, echar un polvete. Pero resulta que no, que su propósito es casto y puro. Enséñale el local de moda, los rincones más bonitos, los monumentos imprescindibles y desaparecerá de tu vida. Swipe left.

Busco amigos en plan forever alone

La gente que busca amigos en Tinder merece una indagación sociológica realizada por una de esas universidades estadounidenses que invierten en investigaciones inútiles vitales para nuestra vida cotidiana. Incluso muchos especifican que no quieren un amigo normal, sino un mejor amigo. Y dime, querid@, ¿cómo vas a encontrar un amigo en una aplicación tan superficial como esta? "Ajá, si tiene buenas tetas seguro que será mi amiga hasta la muerte". Venga va.

No busco nada porque tengo novio/a (y soy tremendamente fiel)

"Oye, cariño, me he instalado Tinder para poner mi foto y ver si todavía estoy buenorro/a en el mercado actual de venta del pescado", dirán. Dejando a un lado relaciones poliamorosas, de no exclusividad sexual, swingers y demás, las personas en una relación monógama que se instalan Tinder no tienen perdón de su creador. Quieren ser fieles, pero, al mismo tiempo, quieren ese chute de autoestima diario. Y, de repente, ves al pibón de turno que te para el corazón, lees su descripción y ¡sorpresa!, tiene novio/a. En serio, no merece la pena vivir así. Voy a tirarme por el balcón.

Si tienes uno de estos perfiles, utiliza otras redes sociales y no vayas rompiendo corazones (o líbidos) por la vida sin piedad. Si has hecho match con uno de estos personajes, comparte este artículo por el bien de la paz mundial. Por favor, hagamos de Tinder un mundo más claro, lleno de marranadas, amor, sexo y gifs graciosos. Gracias.

Crédito de la imagen: Cheryl Fernández