Cuanto Más Grande Es La Lucha, Mayor Es El Triunfo. La Lección De Nick Vujicic

Nick Vujicic  nació sin extremidades, sin que hubiese una explicación científica para este defecto. Su vida podía haber sido un infierno, sin embargo, hoy es un orador motivacional que además se ha hecho particularmente conocido gracias al corto El Circo de la Mariposa, donde da una lección magistral acerca de las discapacidades, la lucha, las dificultades, la valentía, y el triunfo que llega tras ellas. Una metáfora de lo que su vida real ha supuesto, y una historia tan descorazonadora como inspiradora.

1. Cambiar lo incambiable

A veces, las diferencias físicas pueden guiar de un modo extremadamente potente nuestras vidas. Lo que piensan otros puede devolvernos una imagen brutal frente al espejo. De pronto pensamos que si no lucimos un aspecto "adecuado" nadie nos aceptará, nadie nos querrá. Nos quedaremos solos. Así que intentamos cambiar como sea, cambiar de color de pelo, de peso, subirnos a unos tacones... ¿Pero qué pasa cuando no podemos cambiar? ¿Cuando no podemos pedir unas piernas o unos brazos como en el caso de Nick?


2. ¿Rendirnos o seguir?

Podemos derrumbarnos, convencernos de que jamás nadie nos aceptará, nadie nos querrá. Podemos deprimirnos, y creernos lo que nadie dice pero todos parecen pensar: que no tienes ningún propósito en el mundo, no encajas en él.

O podemos comprender que hay elementos que escapan a nuestro control o conocimiento, y que por lo tanto debemos aceptarlos y vivir con ellos. Comprender que sea cual sea nuestro problema no es el final.

Podemos encontrar la fuerza para levantarnos. Podemos vivir enfadados por todo lo que no tenemos o podemos estar agradecidos por aquello que sí. Da igual si no somos lo suficientemente delgados, o altos, o no somos grandes deportistas, o jamás logramos hacer una ecuación compleja. En lugar de eso, tal vez tenemos un sentido del humor grandioso, un color de ojos bonito o sabemos tocar el piano. Nick Vujicic nos grita a los cuatro vientos que todos somos absolutamente maravillosos, tal y como somos.


3. La vida no tiene límites

Hay dificultades de las que nos costará levantarnos mucho más que de otras. Pero esa es la clave, pues cuanto más grande es la lucha, mayor es el triunfo.

Así que luchad. Luchad por lo que creéis, por vosotros mismos y por lo que realmente importa. Mirad el mundo de un modo distinto, mirad a vuestros amigos, a las personas que os rodean a través de un nuevo velo, y salvad a alguien si podéis. Miraos al espejo y quereros, porque ese reflejo es irrelevante, solo un envoltorio que contiene todo lo que sois, toda vuestra magia, que está esperando para ser lanzada al mundo.

Y recordad que en este siempre habrá alguien que os querrá tal y como sois.