Solo Te Das Cuenta De Cuán Fuerte Eres Cuando Ser Fuerte Es La Única Opción

¿Alguna vez te has detenido a pensar qué estás haciendo? ¿O te has puesto a pensar por qué lo haces?

La verdad es que muchos de nosotros no somos conscientes de lo que estamos haciendo y, lo que es peor aún, no estamos al tanto de por qué lo hacemos como lo hacemos. Muchas veces solo tenemos mecanismos automáticos para lograr finalizar la tarea que estaba marcada en el día, esto suele suceder muy a menudo.

En nuestro día tan ocupado, nos levantamos apurados todas las mañanas, nos limpiamos los dientes, corremos a la ducha para luchar al salir de casa con el tráfico y con el reloj para no llegar tarde a nuestras responsabilidades, y allí, en nuestro trabajo o instituto, hacemos todo lo que debemos hacer en el día de forma casi automática. Nos perdemos en la cotidianidad, perdemos el punto central de todo para hacer cosas demarcadas por una sociedad podrida, aquella sociedad que nos ve como objetos sin alma.

Pero, ¿te has puesto a pensar por qué sucede esto? Si no lo has hecho, yo sí. La verdad es que en el mundo estamos más de 100 millones de personas que podemos considerar inútiles, por nombrar una poca porción de la humanidad. Muchos de ustedes terminarán malgastando sus vidas en juegos y tonterías que tenemos en el entretenimiento actual. La verdad es que muchos de ustedes no harán nada significativo ni por sus vidas ni por el planeta. Muchos solo se quedarán en casa a esperar que todo suceda lentamente al frente de sus ojos.

¿Por qué? Porque no has encontrado aquello que te inspire tanto como para sacar esa fuerza en tu interior que solo usarías si te quedas con el coche averiado en una autopista en el campo de tu país y sin recepción en el móvil. Esa fuerza que solo usarás si ves a tus familiares en peligro y eres el único que podría salvarlos, o esa misma fuerza que encontrarías al hacer algo que te gusta tanto pero luego solo decides "calmarte" para no espantar a nadie. Para ser sinceros, tienes un inmenso poder dentro de ti y una fuerza extraordinaria que si la dejas salir te podrás comer el mundo.

La verdad es que muchos solo nos damos cuenta de que somos fuertes cuando ser fuertes es la única opción que queda, el último recurso. Desgastamos energías en intentos que no nos llevan a nada y terminamos cansando nuestro cerebro.

Estás ciego, sal de esa ceguera y busca la grandeza que está escondida en ti, libera esa bestia que se comerá a todos los pequeños conejos descuidados. La fuerza está en ti, no solo cuando es la única opción, sino siempre que la necesites.