El Pony de Bilbao: "la mayoría de los actores porno son una polla y nada más"

A sus 28 años el bilbaíno Andoni González se ha consolidado como el máximo icono del ‘porno friki’ en nuestro país

Con su mítico grito “Bukakeeee” el bilbaíno Andoni González abandonaba el programa El Conquistador del Fin del Mundo y emprendía su camino hacia el cine para adultos. Seis años después, repletos de apariciones estelares en programas de zapping y bolos en discotecas, este chaval de barrio de 28 años presume de haberse abierto su pequeño hueco en la industria del porno con su alter ego ‘El Pony de Bilbao’. Con un cuerpo poco normativo y menos vergüenza todavía, este showman de 1,58 cms no se corta un pelo a la hora de hablar de su trabajo como estrella del ‘porno friki’ en nuestro país. Un género no apto para todos los públicos  —ver a Andoni haciendo twerking boca abajo o siendo sodomizado por una dómina XL es surrealismo en vena— pero que revienta las estadísticas en los tubes y que le ha permitido mantenerse en una profesión en la que a priori no tenía ni las más remota posibilidad de triunfar. 

Código Nuevo: Nada más salir de El Conquistador del Mundo ya dejaste claro que lo tuyo sería montártelo delante de una cámara. ¿En qué momento pensaste que sería buena idea hacerte actor porno?

Andoni: Lo de follar por dinero ya lo decía desde pequeño en plan ‘¿te imaginas que te paguen por echar un polvo delante de una cámara?’. Y mira, por cosas de la vida al final he podido hacerlo. Pero ya te digo que ha sido por enchufe porque hoy en día entrar en el porno es casi imposible. 

CN: ¿Cómo fueron tus comienzo? ¿Quién te enchufó?

A: Nadie confiaba en mí, solamente el cámara Raúl Lora que veía en mí la posibilidad de triunfar con un estilo parecido al que en su día hizo Torbe. Entonces, durante el Festival Erótico de Barcelona, los de la productora Cumlouder se decidieron a darme una oportunidad. Aún así mi productor Ramiro Lapiedra me insistía en que no me hiciese ilusiones porque tenía un perfil que no le iba a gustar a la gente. 

CN: ¿Y qué pasó?

A: Cuando miraron las estadísticas de mi primera escena no entendían por qué no paraban de subir y la peña estaba venga a mandar mensajes preguntando por el gordo enano. Creo que muchos empatizaron conmigo porque vieron que un chaval gordito y de lo más normal podía estar ahí. Que no todo en esto son físicos perfectos y pollas grandes. Ahí es cuando ya comenzaron a darme más escenas y fui abriéndome un hueco.

CN: ¿Por qué te pusiste el Pony de Bilbao?

A: Es un homenaje al actor el Potro de Bilbao. Como soy pequeñito y no tengo lo que él tiene entre las piernas pensé que me quedaría mejor y más cachondo. También tiene que ver con mi perfil, cada actor porno tiene un perfil diferente. Como siempre digo, la mayoría de los actores son solo una polla. Empotradores y nada más. Nadie se acuerda de ellos en una escena. Pero de un chico gordito y bajito no se olvida nadie y menos con este nombre.

CN: Aunque es precisamente este físico diferente el que te ha llevado donde estás, ¿alguna vez te has sentido discriminado por tu físico? ¿te has sentido ridiculizado en algún rodaje?

A: Cada uno tiene su potencial y yo nunca me he sentido ridiculizado. Sí es cierto que cuando me saco la polla y luego los otros actores se sacan sus pedazo de miembros, pues resulta un poco intimidante. Pero dejando eso a un lado, lo que sí tengo claro es que si hiciese porno normal y corriente no iba a triunfar en la vida. Lo que triunfa con los gorditos es el humor. Jamás he visto un gordito que triunfe y si lo hace es porque vive en Estados Unidos y tiene un pollón que da miedo. Pero aquí en España ya te digo yo que no se come una rosca. 

CN: ¿Te molesta que la gente considere las escenas que protagonizas de mal gusto? 

A: Lo que me gusta es chocar a la gente. Si de verdad fuera un friki nadie me llamaría para que les joda un rodaje de miles de euros. Me critican mucho en redes sociales por el tema del feminismo pero a mí me la pela porque soy muy respetuoso con las actrices. Lo que en realidad me jode es que la gente me critique por machista cuando saben que soy actor. ¿Acaso critican a fulanito o menganito cuando hace de narcotraficante o de asesino? ¿Por qué me juzgan si es lo mismo? La gente se ha creído que el porno es la vida real pero no, hijos míos, la vida no es así. Y ojo, también se me tiene mucho cariño.

CN: ¿Qué tal llevas el tema de la fama?

A: Pues lo llevo bien pero es que ya apenas salgo, igual cada dos meses y no la lío porque tengo muchas responsabilidades. Si salieses de fiesta conmigo fliparías, tendrías material para un documental. Cada vez que voy a una disco o por la calle la gente me grita ‘Andoni, Andoni’, me pide selfies y se vuelve loca. Me siento como Neymar y en realidad no soy nadie. Ni me considero famoso ni nada, pero por lo visto a la gente le caigo en gracia. No sé lo que durará, pero este gordito va a rugir hasta la muerte.

CN: ¿Tienes pareja? ¿Sigues en el barrio?

A: Sigo aquí y moriré aquí. No tengo pareja ni quiero saber nada de mujeres. Antes no ligaba nada y ahora solo me vienen interesadas. Sí me gustaría enamorarme y conocer a alguien pero de momento prefiero centrarme en lo mío. Además, aquí en Bilbao lo de follar está muy chungo, pero muy muy chungo. No se pilla nada, o eres un poco hábil de la cabeza o no pillas nada de cacho. 

CN: ¿Se gana pasta en el porno?

A: Yo no vivo del porno, es algo que hago como extra y para pasarlo bien. A mí cuando me ofrecen una escena la hago y disfruto el momento. Tampoco soy mucho de dedicarme a una sola cosa porque me aburro. Así que voy trabajando en fábricas y haciendo algún apaño con colegas en A o en B para ir tirando. En realidad soy un multiusos pero, eso sí, dinero siempre produzco y lo guardo debajo del colchón. Soy un tío humilde, de barrio, de estos que con cinco euros en el bolsillo está más feliz que otro con 300 en el banco.

CN: Por lo que cuentas la cosa está chunga en el porno…

A: No, chunga no. Está muy chunga. Los chavalines ven a Apolonia y el Niño Polla y se creen que es fácil pero estos están ahí chupando del bote porque les ha ido bien y no van a contar lo jodido que es este mundillo. Si miras el porno español siempre son los mismos actores porque las productoras siempre cogen a los mismos actores para no jugársela. El resto se van al amateur donde les pagan una mierda, ruedan algunas escenas y les dan la patada. Ellos piensan en el dinero y ya está. A muchos actores amateur ni se les paga. 

CN: ¿Crees que se reconoce tu talento? ¿Has tenido problemas por tus críticas a la industria?

A: En este mundo hay mucha envidia, hay gente que te come el culo por una escena y luego si te he visto no me acuerdo. Son todos carnívoros y van a por el que está triunfando. Además, los productores españoles no quieren reconocer mi talento aunque le dé mil vueltas a muchos actores y las visitas de mis escenas lo demuestren. Si te digo la verdad no sé ni cuanto duraré en este negocio pero prefiero decir la verdad y soltar todas las mierdas que hay en en el porno. Algún día todo el mundo se cagará, soltaré el bombazo y que se las apañen.

CN: ¿Te has planteado la opción de dejar el porno y lanzarte a Youtube como Jordi El Niño Polla? ¿Aspiras a tener ‘niños pollers’ como él?

A: Mientras el negocio siga como está ahora mismo no voy a parar. Este verano haré cosas que chocarán a la gente, estoy apuntado en un cuaderno todo lo que quiero hacer y a parte quiero darle caña a mis vídeos de Youtube. Pero no quiero copiar el estilo de Jordi El Niño Polla, más que nada porque somos muy diferente y él se lo ha currado mucho para estar donde está. La putada es que en Bilbao la gente es más parada y cuesta más hacer todo. Si yo llego a vivir en Los Ángeles sería uno de los personajes más famosos de Estados Unidos. Y no lo digo yo, ¡eh! que me lo dice todo el mundo.