Un joven empapela Murcia para encontrar a una chica que conoció en un tranvía

Ha ocurrido en Murcia y esta historia de amor fugaz, tierno y silencioso tiene emocionada a toda la ciudad. Era martes de Pascua, la noche en la que los murcianos celebran el Bando de la Huerta, una fiesta que pone el broche a la Semana Santa. El protagonista de este romántico cuento urbano volvía a casa en tranvía y un grupo de chicas se subió en su mismo vagón.

Una noche más de un día de fiesta más, sin ningún sobresalto. Aunque algo llamó la atención del joven ahora enamorado: tras despedirse y bajarse juntas, el grupo de amigas dejó sola a una de ellas, con aspecto de no haber pasado una buena noche. Él quedó prendado de ese aspecto frágil, de esa mirada perdida, de los ojos vidriosos de la chica, aunque no reunió el valor suficiente para decirle nada, para tratar de aliviar su pena. Por eso, ahora ha inundado de carteles la ciudad para buscar a 'la chica del tranvía'.

"Me sorprendí a mí mismo en el momento en que me di cuenta de que no podía apartar los ojos de ti. Pude observar que no habías tenido un buen fin de fiesta pero, aún así, estabas preciosa", cuenta el joven en su carta, que ahora cuelga de farolas, marquesinas y buzones de correos, a la espera de recibir respuesta. "Ojalá te hubiera tendido mi mano. Solo quería sacarte una sonrisa e invitarte a cenar. Te estoy buscando desde el momento en que te vi". Toda Murcia está atenta al desenlace de la historia. Tanto, que una marca de cerveza ya ha prometido que la cena, si llegan a encontrarse, correrá de su cuenta. ¿Tendrá esta historia un final feliz? Que lo decida ella.