La dolorosa enfermedad de Nacho Vidal debería hacernos reflexionar sobre las ETS

El exactor porno confiesa en una entrevista con la BBC por qué abandonó su carrera como actor de cine erótico

Primero fue su mano, se hinchó como un balón y no podía cerrarla. Luego su pierna y tuvo que arrastrarse por el suelo para ir baño. Una vez allí, el dolor solo hacía que aumentar cada vez que intentaba mear. Cuando por fin lograba vaciar su vejiga, la vuelta a la cama no resolvía nada. Sudaba, no paraba de dar vueltas y el dolor nunca desaparecía. “Me metía debajo de la colcha y pedía morir. Eso es el Reiter”, ha relatado Nacho Vidal, el exactor porno más conocido del país, en una entrevista a la BBC, donde ha expresado todo su dolor.

Hace apenas siete meses, el de Mataró fue al centro de la rumorología del país cuando pensaba que podía estar infectado con el virus del VIH, una noticia que bloqueó inmediatamente los rodajes de porno en todo el país. Sin embargo, su dolencia, que también está relacionada con la inmunodeficiencia y que por ello habría llevado a error a los médicos, era una infección de transmisión sexual (ITS) pero no es precisamente el VIH. “Tengo una enfermedad que contraje hace siete meses ya, que se llama el síndrome de Reiter. Es una (...) enfermedad que yo contraje sin darme cuenta, hace mucho tiempo, a lo largo de toda la historia del porno, cogiendo gonorreas y clamidias”, ha explicado señalando que tuvo “unas 50 veces" cada una de esas enfermedades.

Al parecer, el no haber curado correctamente estas infecciones podría haber provocado la irrupción de la bacteria responsable del síndrome también conocido como artritis reactiva y que, en realidad, es una reacción inmunológica a su estilo de vida siendo más común entre hombres de 15 a 35 años, aunque, eso sí, sigue considerándose extremadamente rara ya que solo afecta a una de cada 30.000 personas. Incluso las personas expuestas a la bacteria rara vez desarrollan la enfermedad. Lo que sí está claro es que es realmente dolorosa. “Me quiero suicidar del dolor”, llegó a decirle Nacho a uno de los primeros médicos que lo trataron.

En la actualidad, Nacho se declara incapaz de trabajar en ninguna actividad y se encuentra tramitando una minusvalía por lo que queda más que confirmado que su retirada del porno es definitiva a pesar de que su supuesto VIH quedase en nada. “Tenía la enfermedad del Reiter, no del sida. De Reiter, que, al lado del sida, es como comparar un Ferrari con un Lada: el Lada sería el sida, y el Reiter sería el Ferrari... del dolor”, ha insistido. Sea como sea, la experiencia del actor más icónico del porno español debería invitar a la reflexión especialmente teniendo en cuenta que tanto los casos de gonorrea y clamidia han repuntado considerablemente en los últimos años. 

En concreto, el incremento de las ITS (infecciones, o ETS, enfermedades) es una constante en la última década con un aumento del 23,6% hasta 2017. Solamente aquel año se detectaron en nuestro país 8.722 casos de gonorrea y 9.865 de clamidia. A esos datos se suman otras ITS como la sífilis o el linfogranuloma venéreo. Evidentemente el caso de Nacho Vidal es bastante extremo pero, a la vez y salvando las distancias, es un claro ejemplo de cómo una infección mal curada y una nula prevención de las ITS puede desembocar en una dolencia mucho más grave y, en ocasiones, tremendamente dolorosa. Por suerte para él, la artritis reactiva, siempre que no llegue a cronificarse, suele remitir después de un año.