Dos prostitutas defienden a sus clientes del ataque de la campaña #HolaPutero

Ninguna puta pidió a las autoras del vídeo #HolaPutero, que desde hace unos días está incendiando las redes, que hablaran en su "defensa". Realizado por dos treintañeras madrileñas que se hacen llamar Towanda Rebels, se presenta como la campaña contra la prostitución que nadie se atreve a hacer denunciando la presunta esclavitud a la que se enfrentan todas las mujeres que las que la ejercen. Sin embargo, una de las razones que ha hecho que se viralizara tanto el vídeo es que no diferencia entre las mujeres que son forzadas a prostituirse y aquellas que lo eligen libremente, como las que hemos contactado para recoger su opinión. Esta es la eterna pugna dentro del feminismo sobre la prostitución entre quienes aspiran a su abolición por considerarla denigrante y quienes buscan su regularización y desestigmatización.

Decepción, ira y tristeza es lo que sintió la escort independiente Martina Delaterra tras visionar los 3 minutos y 46 segundos de un vídeo que considera plagado de “falacias” y que las cataloga de “mercancías”, de “esclavas” y de “mujeres de segunda” y de “usar y tirar”. Porque piensa que la realidad de lo que ella, y mucha gente, llama 'el empleo más antiguo del mundo' se aleja mucho de esta batería de estigmas capaces de socavar sus ya escasos derechos laborales. “Yo no me siento ni mercancía, ni esclava, ni nada. Al contrario. Gracias a mi profesión mi hija estudia en un buen colegio y tenemos una calidad de vida óptima”, cuenta indignada.

Lo que también alegan las mujeres como Martina es que el sexo que ellas practican llega después del consentimiento, de muestras de respeto y de haber establecido un trato igualitario con el cliente. “La prostitución es un acuerdo hecho en un momento de ocio entre un señor y nosotras. Nunca hacemos nada que no se haya pactado. Siempre puedes decir no. Y, si no te sientes cómoda, eres libre de marcharte”, añade.

Lejos de ser una campaña que refleje su cotidianidad, ellas consideran que al poner la atención en el cliente no han hecho más que atacar indirectamente a las propias trabajadoras sexuales. El mensaje “no consumas prostitución” deja entrever una intención que podría perjudicar a un incontable número de mujeres: prohibirla. “Sin cliente no hay dinero. Sin él, los precios bajan y se negocia peor... ¿el único beneficiario? El cliente”, sostiene Paula Vip, escort e integrante de la Asociación de Profesionales del Sexo, Aprosex.

Haber comenzado el vídeo alegando que su objetivo es condenar la trata, hubiese propiciado a que la indignación entre las trabajadoras del sector fuese menor. Martina no tiene ninguna duda de que en ese caso se habría sumado a su causa porque ella también condena la esclavitud. Aunque, al carecer de un discurso constructivo, muchas otras ni siquiera habrían manifestado ni un ápice de aceptación. “¿Este vídeo ayuda a las víctimas de trata? En absoluto. Solo las victimiza más, las estigmatiza más y las hace más vulnerables”, denuncia Paula.

Compañía, cariño y conversación son algunos de los beneficios que dicen que aportan, más allá del sexo, a viudos, personas con diversidad funcional, divorciados y a otros que solo quieren pasar un rato agradable. Personas que provienen de mundos dispares intentando satisfacer un mismo deseo: sentir el calor de otro cuerpo, explican las dos trabajadoras sexuales.

Por mucho que #HolaPutero apele a la solidaria con las mujeres, las entrevistadas creen que la verdadera sororidad se palpa en las asociaciones de trabajadoras sexuales. Entre compañeras que se escuchan las unas a las otras para superar juntas el dolor sentido durante los días en los que fueron víctimas del tráfico de mujeres. Aunque, como precisa Paula, siempre desde la fuerza y el empoderamiento. No desde una aparente superioridad e incomprensión.