Tatuajes De Los Que Arrepentirse: ¿Cuáles Serán Los Tribales De Nuestra Generación?

Por norma general (que se ofenda quien se quiera ofender), la gente que se cree inmune a las modas es gilipollas. Una cosa es no ser un fashioneti de la vida, como todos esos emos que digievolucionaron en neoguays, y otra muy diferente que las tendencias y gustos del momento no te afecten en absoluto. De forma más o menos consciente, pero inevitable, compartimos con la gente de nuestro entorno sociocultural un sinfín de percepciones comunes sobre lo que es bello y lo que es feo, o sobre lo que mola y lo que es cutre.

Paradojas de la vida.

Las modas pasan y las fotos vergonzosas quedan escondidas en el fondo de los cajones o bajo la inestimable ayuda de los criterios de privacidad de Facebook. Pero lo de dejar el pasado oscuro en el olvido no es tan fácil para todos aquellos que, poseídos por el afán de molar muy fuerte en el momento, ahora se sienten condenados a la humillación pública de piscina municipal. Hay muchos tipos de "tatuajes cagada"; personalmente, tengo debilidad por todo lo que implique retratos muy jodidos, los clásicos talegueros de trazo dudoso y ese tono azulón tan particular o los de conejito playboy en cuerpos en decadencia, pero hoy nos vamos a centrar en un ámbito muy concreto: los tatuajes "étnicos".

Hay muchos motivos para arrepentirse de un tatuaje, pero las posibilidades de que esto pase se disparan bastante cuando la pieza en cuestión es fruto de una apropiación cultural, una decoración ornamental completamente sacada de su contexto original y que a la gente le resulta atractiva en un determinado momento por su exotismo, pero que no guarda ninguna vinculación personal con quien se lo tatúa. Lo que un día fue un adorno que lucir, con los años se suele convertir en un pegote rancio que esconder. El máximo exponente de este tipo de "tatuajes cagada" son sin duda alguna los tribales. No tengo nada claro de a qué tribu empezaron a copiar, pero entre los 90 y principios de los 2000 el asunto se les fue de las manos.

Posible gogó del Pacha.


Tatuajes maorís: los nuevos tribales que ahora lo están petando

Mismo rollo pero con un lavado de cara. Claro está que el nivel de detalle mejora el asunto y permite un nivel de personalización mucho más alto en las piezas. A día de hoy, a casi todo el mundo le agradan a la vista, pero, ¿qué pasará cuando la moda termine?


Carpas japonesas: las tapas tribales

La imperiosa necesidad de la gente de tapar sus viejos tribales ha producido una repentina fascinación colectiva por la estética japonesa. Si ves un tatuaje de una carpa, ya puedes empezar a sospechar, es el tatuaje comodín para esconder el pasado bakala. Cuando las carpas pasen de moda, ¿con qué coño podrán taparlas? Los bold blackwork parecen la única solución.


Mandalas: quedan fetén, ¿qué más dará lo que significan?

   

Las mandalas, también conocidas como "esas cosas tan guays que salen mogollón en Tumblr" pueden aparecer por libre o integradas de manera súper random en cualquier tatuaje, aumentando así el nivel de molabilidad de cualquier tatuaje. Podéis verlos aparecer como setas en el cuerpo de bronceadas chicas Instagram con aspiraciones frustradas de parecer profundas. Es bastante probable que un alto porcentaje de la chavalería que se tatúa una de estas luego se refiera a gente de aspecto hindú como "putos paquis", poniendo así la guinda a su catetismo.