Sexistencialismo: Una historia sobre cómo recuperar un amor que ya está muerto

Nadie dijo que las relaciones fueran fáciles. De hecho, ni siquiera cuando uno conoce al que cree que será el amor de su vida sabe si será para siempre. Los hilos sobre los que se sostiene una pareja a veces son tan débiles que cualquier mínimo movimiento puede romper los cimientos de cualquier estabilidad. 

Lo sabemos porque todos alguna vez hemos estado en el punto de mirar hacia atrás -recordar lo que tanto nos gustaba- y mirar hacia lo que tenemos y pensar: no sé si me sigue gustando. No pasa nada, la jauría de lobos que crece en nuestro estómago durante los inicios es complicado que se sostenga en el tiempo con la misma fuerza. El error, básicamente, está en creer que cuando la pasión se acaba, el amor también. Y así es como nos pasamos la vida de relación en relación creyendo que si la chispa ya no existe, hay que empezar a buscarla en otra llama.

"No hay nada peor que aburrirse, mirar al mundo y sentirse un espectador, un voyeur de la vida ajena, amante del ser especial que hay en los demás, olvidado de uno mismo. Apagado"

Entonces, ¿y si en lugar de dejarnos llevar por la mortífera rutina hiciéramos el ejercicio de recuperar lo que un día hubo empezado desde cero? Volver a los primeros días, a la emoción de los primeros momentos, al sexo desenfrenado, a olvidarnos de pasados y centrarnos únicamente en lo que todavía queda por delante. Pues justo eso es lo que hizo la pareja española protagonista de libro Sexistencialismo, una obra que desvela la historia de dos personas que quisieron salvarlo todo a través de un atípico juego que tenía como objetivo volver a reencontrarse y mantener viva la llama de la pasión en pareja. 

"El miedo a lo desconocido es decir no, por defecto, a todas las cosas buenas que están por pasar"

La estrategia para llevar a cabo este proyecto partió de una sola premisa: había que romper con absolutamente todo lo que les unía hasta el momento. Se inventarían una identidad totalmente nueva, cambiarían de casa, de amigos, de estilo de vida, y se adentrarían de lleno en una investigación que duraría dos años y que les daría las claves para permitir que la pasión volviera a ser parte del juego. La idea nunca fue convertir la historia en libro, sino salvar su relación viviendo en primera persona un cambio que fuera tan drástico que volver a reencontrarse con lo que un día fueron les hiciera fácil volver a enamorarse. 

Y así es como empezó todo. Una historia contada a través de mensajes de chat. Dos personalidades nuevas, dos nombres distintos, dos personas que no tenían miedo de abrirse para explorar las posibilidades de un mundo cibernético que tiende la mano para ser quien eres y donde los juicios de valor están totalmente fuera del terreno de juego. Una historia de reencuentros, de conversaciones nuevas, de sexo, de riesgo y de tener ganas de hacer que todo arda de nuevo sin rencores, sin condiciones y sin oportunidades, "únicamente amando en plan suicida".

"El juego salvará o romperá tu relación del todo, pero al menos no te irás de allí sabiendo que no lo intentaste".