Incómodo Y Adorado Louie: Una Serie Con Un Humor Peculiar

Un tipo que en una misma frase tiene la capacidad de generar repulsión y admiración por partes iguales tiene que ser un genio por narices. Esta es la sensación que transmite Louis C.K y su serie Louie. Remarco: SU serie. El tío dirige, actúa, escribe e incluso edita. Adquiere el control creativo absoluto y la potestad para hacer lo que dé la real gana.

Para quien no haya visto nunca la serie, hay que advertir que no es nada convencional. No anda con medias tintas y no está hecha para agradar a todo el mundo: si te gusta, la amas. El género es difícil de catalogar. Que sí, que es una comedia. Pero reducirlo todo a eso me parece muy simplista e incluso una falta de respeto.

https://www.youtube.com/watch?v=ax9ewlkKXt8

Louie son trozos de vida. Momentos cotidianos con altas dosis de surrealismo, reflexiones profundas y situaciones hilarantes a la par que desgarradoras. La serie se gana el atributo de humor incómodo por el simple hecho de que se atreve a decir las cosas que muchos piensan pero pocos exteriorizan y por hacer broma con temas tan sensibles como el Sida, terrorismo, racismo o religión. Poco a poco te va haciendo cómplice de sus desdichas y a medida que va avanzando la serie, te sientes menos culpable de reirle las gracias.

Ya van cuatro temporadas, con quinta confirmada para esta primavera, y la esencia sigue siendo la misma que la del principio: la historia de un cómico pelirrojo escéptico, padre de dos niñas, divorciado, calvo y con sobrepeso que va a lo suyo mientras va notando lentamente el peso de la soledad sobre su espalda.

A priori el argumento es sencillo, pero Louie le da un poder a la palabra y al guion que no requiere de efectos especiales ni de un equipo de tropecientas mil personas. El espectáculo reside en cómo puede llegar a convertir situaciones mundanas de un tipo cualquiera en una variedad de fórmulas narrativas que, junto con la manera de grabar, hacen que la serie se convierta en prácticamente cine de autor.

Louie es el alter ego de Louis C.K y la serie está basada en su vida real. Toda la seguridad y destreza que transmite sobre un escenario actuando como monologuista es inversamente proporcional a su fracaso con las relaciones personales. Es el perfecto antihéroe de Barney Stinson. Desconoce por completo los códigos sociales con los que llevarse a una mujer a la cama y sus primeras citas pueden provocarte escalofríos de vergüenza ajena. A parte de eso, no tiene ni idea de cómo educar a sus dos hijas y la relación con su ex mujer no acaba de ser del todo buena, que digamos.

Aunque en ocasiones se abuse de gags absurdos (absurdamente inteligentes, como los cameos de Ricky Gervais como médico), la sucesión de estos no es para nada gratuita.

En definitiva, estamos delante de una serie diferente. Un tipo de humor que sería inaceptable en este país dado que la incomodidad del artista precedería a la del público y todo se desmoronaría en un abrir y cerrar de ojos.

Solo puedo decir que a día de hoy bendigo a las personas que me la recomendaron.