'Flamenca', el libro en el que se inspiró Rosalía para su álbum 'El mal querer'

La última edición del libro, publicada el pasado junio, nace a cargo de Roca Editorial junto a un prólogo de Anton M. Espadaler, el encargo de hacer la traducción de occitano (idioma oficial de la obra) a catalán y, posteriormente, a castellano

Rosalía ya se ha convertido en un referente musical para toda una generación. Eso es una realidad. Su carrera musical tiene una base sólida: empezó en el el Taller de Músics y luego en la ESMUC (Escola Superior de Música de Catalunya) donde estudió Interpretación del Flamenco (modalidad, cante flamenco). Durante esa formación, la descubríamos en programas como el Tú sí que vales, donde se mostraba una joven muy diferente a la imagen de artista que, poco a poco, nos ha ido ofreciendo. De esta manera su figura fue reconociéndose. Grabó dos temas con C. Tangana y, por su lado, publicó Los Ángeles, una recopilación delicada, sonora, intensa y diferente donde el estilo flamenco era protagonista.

Cuando se publicó, algunos se sorprendieron al ver una chica catalana cantando con tanto sentimiento como si se tratase de una gitana de un barrio de Sevilla. "Sin ser gitana tengo compás", cantaba en su canción junto a C. Tangana Antes de Morirme. Sin duda estábamos ante una promesa de la música.

Así fue como sucedió cuando apareció Malamente. La primera pista de que estaba naciendo algo nuevo. Y esto se terminó por confirmar cuando la artista publicó su álbum El mal querer. Quien pueda hablar abiertamente de este disco sabe que dentro se pueden descubrir varios géneros que van fusionándose: trap, flamenco, pop, rap... La joven, junto al resto de su equipo, consiguió acercar estilos musicales nuevos a una generación casi estancada en lo mismo. Y entonces llega la pregunta, ¿de dónde surge todo esto? La respuesta incluye las palabras trabajo, esfuerzo, ganas e ingenio y, en cuanto a la trama de sus temas (aunque seguramente haya mucho de vivencias propias), se encuentra un libro: Flamenca. De autor anónimo y con fecha en el siglo XIII.

Relación entre música y libro

Flamenca es una novela occitana (occitano es el nombre de una lengua romance del sur de Europa) que, antes de El mal querer, era más bien desconocida. El libro llegó a las manos de Rosalía gracias al artista Pedro G. Romero que se la recomendó cuando ambos comentaban por dónde quería la joven que se se encaminara su disco. La historia se desarrolla entre los años 1232 y 1235. Si nos fijamos en cada uno de los temas del álbum de Rosalía, veremos que, cada uno tiene un sentimiento o un hecho adherido que muestra una evolución:

1. Malamente (Cap. 1: augurio)
2. Que no salga la luna (Cap. 2: boda)
3. Pienso en tu mirá (Cap. 3: celos)
4. De aquí no sales (Cap. 4: disputa)
5. Reniego (Cap. 5: lamento)
6. Preso (Cap. 6: clausura)
7. Bagdad (Cap. 7: liturgia)
8. Di mi nombre (Cap. 8: éxtasis)
9. Nana (Cap. 9: concepción)
10. Maldición (Cap. 10: cordura)
11. A ningún hombre (Cap. 11: poder)

Esta misma evolución es la que vive Flamenca, la protagonista del libro. Como explica Anton M. Espadaler, el traductor de la obra, Flamenca es una heroína modernísima, y su autor —o, quizás, por el desarrollo, su autora— fue alguien que supo transformar una materia, que podría haber sido el elemento central de muchas conductas opresivas de todos los hombres, en una reivindicación de la igualdad entre sexos y de la libertad de las mujeres. Con esta base, no obstante, la novela es considerada como el prototipo de novela de amor cortés y solo se conserva un manuscrito, sin el comienzo, parte de la trama y el final.

La trama

El personaje protagonista vive, al igual que se detalla en las canciones del álbum de Rosalía, la transformación del sentimiento amoroso: desde el primer flechazo hasta la desintegración del amor por los celos de su marido para que, después, sea posible el renacer propio. El relato es, ni más ni menos, que un triángulo amoroso. Flamenca de Namur, rubia, bella y luminosa, está casada con Archambaut de Borbón, un hombre bastante violento. La belleza de la protagonista (que vive encerrada en una torre) se convierte en leyenda y atrae a Guillermo de Nevers, un joven con toques de libertino que con astucia e inteligencia burla la vigilancia del marido.

Los celos del marido de Flamenca lo llevan a perder la cordura y ocasionan la infelicidad de ella. Su figura de maltratador se describe con dureza y se observa cómo lo lleva a transformarse en un ser desquiciado y asocial. Con este pretexto, y por desgracia, la novela presenta una trama clásica de cualquier historia sobre adulterios. Sin embargo, e aquí un giro y, por ende, su valor: la reivindicación moral de la vida libertina y un papel activo de la mujer en toda la historia. Así lo dice, además, el último tema de Rosalía, A ningún hombre: "A ningún hombre consiento que dicte mi sentencia, solo Dios puede juzgarme, solo a él debo obediencia. Hasta que fuiste carcelero, yo era tuya compañero, hasta que fuiste carcelero..."

Conclusión

El libro y, por tanto, el álbum se alzan como una crítica a los celos y a la opresión ejercida por el hombre. Además, se posiciona en defensa del amor en libertad y de la ausencia de pecado. La novela fue, en su época, eliminada por la Iglesia católica por contradecir su doctrina, sobre todo por esa defensa que presentaba frente a la cultura trovadoresca en contraposición a la postura de ocultamiento e inquisición que tenía la Iglesia.

Ambas obras son, en definitiva, la reivindicación de la igualdad entre el hombre y la mujer. Una igualdad que busca la propia Flamenca quien, siendo consciente durante toda la trama que, aunque sus acciones son arriesgadas y peligrosas, responden al deseo de aventura y libertad que le hierve por dentro. Bajo el amparo del amor —el propio— Flamenca consigue vencer los obstáculos y acaba sanándose y despojando la violencia de su interior en el arropo que le dan unas cálidas termas.