'Sí, Dios, Sí', el corto sobre el descubrimiento de la masturbación (y la culpa) que arrasa en internet

Alice es una quinceañera que va a un colegio católico en Estados Unidos en la década de los 90. Es inocente y dulce. Como todos los chicos y chicas de su edad, está descubriendo el inicio de internet y de los chats cuando, una tarde, alguien empieza una conversación subida de tono con ella. Ese es el inicio de una espiral de culpa y deseo para la tierna Alice, la protagonista del corto Yes, God, Yes ('Sí, Dios, Sí', en inglés), escrito y dirigido por Karen Maine.

Apenas diez minutos de descubrimiento, casi por casualidad, de la propia sexualidad que abren la puerta a todas las contradicciones sobre la masturbación que nacen en la cabeza de Alice (interpretada por Natalia Dyer, más conocida por el papel de Nancy Wheeler en Stranger Things). Intentando discernir qué es lo correcto, la protagonista se plantea la disyuntiva de seguir su instinto, que la llama a seguir adelante con ese recién descubierto placer sexual, o seguir los dogmas de sus profesores y moral católica que la llaman a mantenerse pura frente a esos 'pecados'.

Alice recorre el pasillo de su instituto abrumada, viendo pasar (aunque evitando mirarlas) piernas fuertes y peludas, pechos que rebotan y, finalmente, a Cristo colgado en la pared, que parece mirarla vigilante pero impasible, con muy poco que decirle. Yes, God, Yes es un corto para reflexionar acerca de cómo la tecnología irrumpió en nuestras vidas y se impuso a todos las normas que nuestros padres (y profesores en este caso) llevaban años imponiéndonos. Sobre cómo un chat de internet consigue, en solo unos segundos, hacernos ver que la sexualidad no se puede ni se quiere reprimir, por mucho que nos lo hayan dicho.

El corto ha sido un éxito en internet y ha recibido reconocimientos profesionales como el premio al Mejor Corto en el Festival Internacional de Cine de St. Louis de 2017 y la Mención de Honor en el Festival de Cine Hollyshorts también este año. Gracias a su fantástica acogida, Karen Maine ya está trabajando para convertirlo en una película que se estrenará pronto.