Crónica de una cita destinada al fracaso

El mundo de las citas es complicado, y no solo por lo que conlleva lo que es la cita en sí misma, sino por las fases por las que uno pasa antes de quedar, sobre todo si acabas de volver al mercado después de superar una larga y tormentosa relación:

1. Has decidido bajarte Tinder

Puesto que últimamente no parecía que existiera la remota posibilidad de que pudieras conocer a una persona de manera normal, has decidido descargarte Tinder. Habías estado dudando algún tiempo sobre si hacerlo o no, porque te daba reparo la gente que te pudiera encontrar. Por lo que después de bajártela y borrarla inmediatamente un par de veces, al final, por mero aburrimiento, dijiste "venga va, a la tercera va la vencida". Y así comienzas a forjar tu "catálogo de posibles ligues".


2. Conoces a alguien interesante

No es que sea Míster/Miss Universo, pero está bien, parece hipster y, lo más importante, tiene barba/pechotes.


3. Empezáis a mensajearos

Os dais el número de teléfono y no paráis de escribiros, parece que tenéis un montón de cosas en común, os mandáis fotos y hasta notitas de voz. Todo parece ir bien, aunque demasiado rápido... Pero toca el bajo y canta en dos bandas... Es la personificación perfecta de lo hipster.


4. Aceptas quedar

Trabajáis cerca, qué mejor manera de pasar tu hora de la comida, o más bien las dos horas y media que tienes antes de volver al curro, que yendo a comer con él/ella. Así que elegís día de la semana, y plan hecho.


5. Os envíais fotos

De vuestra vida diaria. Todo había ido bien mientras las fotos que recibías eran fotos "seleccionadas". Es decir, fotos que tenéis en el móvil en las que salís más o menos guapos. Pero todo cambia cuando empezáis a mandaros fotos del día a día, y recibes un horrible selfie en el baño de su casa después de un día de curro. Ya dicen que la confianza da asco.


6. Empiezas a tener dudas sobre si quedar o no

No puedes sacarte de la cabeza esa p*** última foto y no haces más que pensar "bufff... no me apetece nada quedar";  lo comentas con tus amigos, en el trabajo, enseñas su foto, "¿y si no me gusta?".

A lo que todo el mundo te responde: "y si no te gusta qué importa, ve y conócelo".


7. Así que decides dar el paso

Total, es cierto, ¿qué puede pasar? Además, cuando llegas y le ves, tampoco está tan mal, y la cita va bien; pero vamos, como si fuerais un par de colegas. O eso piensas hasta que llega el momento de despediros.


8. El intento de beso

Pasará en el 80% de los casos. Parece ser que es algo instintivo en los tíos, del mismo modo que el instinto de las tías les permite hacer la cobra. Seguramente él haya pensado que ella mandaba señales. ¿Y es que a quién se le ocurre mirar a los ojos cuando el otro habla? Es de locos.

Del otro 20%, en un 18 ella querrá pero no hará nada esperando que él de el paso, pero él es demasiado tímido, y se irá cada uno por su lado pensado que el otro es idiota por no intentar nada. Solo en un 2% de los casos ambos quieren y lo hacen.

*Cálculos aproximados hechos por nosotros mismos. Pero seguro que si buscas, encuentras algún estudio de una Universidad americana que lo corrobora.


9. Intentáis volver a quedar

Pero uno de los dos siempre está demasiado ocupado; una cosa es quedar entre semana, que supone mucho esfuerzo, y otra es que te proponga planes para el fin de semana, que los sueles tener reservados para tus amigas/os, o para hacer tus cosas.


10. Os ignoráis mutuamente...

Empieza el juego de ver quién ignora más al otro y provoca que se arrastre para volver a quedar. Pero eso ya no funciona, así que pasáis tanto el uno del otro que llega un día que revisando los contactos de WhatsApp ves su conversación y no te acuerdas de quién es.


11. NEXT

Esta vez decides probar con un sector internacional; así, al menos, mejorarás tu inglés.


Y así te vas entreteniendo en tus ratos libre y los fines de semana.

Crédito de la imagen: ask.fm