Cosas Sobre La Vida Que Nos Ha Enseñado Dexter Morgan

Había una vez un tipo. Un tipo que trabajaba como forense en la policía de Miami y cuya especialización es el análisis de las salpicaduras de sangre, a través de las cuales deducía cómo se había producido una acción. Seguramente no es el trabajo más común del mundo, pero hasta aquí todo normal.

De puertas para fuera, este tipo es un novio fiel a su pareja, un padrastro adorable, el mejor hermano que se pueda tener y extrañamente divertido pese a su ausencia de expresividad facial y falta de emociones.

La cosa se tuerce cuando llega el final de su turno y deja la comisaría (podríamos dedicar un artículo entero a las jornadas laborales del personaje). Es entonces cuando este tipo se convierte en Dexter Morgan. Un psicópata y asesino en serie que como escusa busca criminales para acabar con ellos y saciar sus ansias de sangre. Sí, mata a los malos. Pero esto no lo convierte en un héroe. Es simplemente una excusa para paliar su dudosa moral asesina. Sin embargo, le acabamos adorando.

¿Por qué adorar a un asesino en serie que engaña a todo el mundo acerca de quién es?

Todos tenemos un oscuro pasajero

A ver, que no cunda el pánico. No digo que todos seamos unos aficionados a precintar con plástico una habitación entera y a descuartizar sin piedad a aquellos que nos caen mal con tropecientos mil cuchillos del pack de La Tienda En Casa de El Corte Inglés. Pero todos tenemos nuestros pequeños secretos. Algo que no sabe nadie más que nosotros mismos. Esa vocecita interior con la que debatimos si hacer una cosa pese a saber que está mal. Ese pensamiento malvado que nos propone alternativas poco convencionales. Nuestro alter ego no físico. Nuestro oscuro pasajero.


Si alguna cosa tiene que pasar... pasará

Puedes no creer en el destino. Ser el más escéptico futurólogo que haya habido jamás. Sin embargo, sin necesidad de ser un Sherlock Holmes, tienes muchos indicios de que algo va a pasar.

Tonight is the night. And it’s going to happen again, and again. It has to happen.


Buscar alguna excusa para hacer lo que realmente queremos

Dexter quiere matar y quiere sangre a borbotones. Para ello, busca criminales para así calmar su sed. Pero realmente se cargaría a cualquiera. Nosotros solemos justificar algunos de nuestros actos con excusas (normalmente para evitar compromisos) del tipo "Perdona, es que tenia clase de triángulo", y ese tipo de cosas, en vez de reconocer que realmente NO NOS APETECE hacer algo, o SÍ NOS APETECE pero nos da vergüenza admitirlo y decimos haberlo hecho por obligación.


Regirnos por un método. Guiarnos siempre por el mismo procedimiento

"El Código Harry" (Harry es el padrastro de Dexter) viene a ser una especie de modus operandi para llevar a cabo los asesinatos según unos códigos morales y de seguridad. El uso de una metodología o de una rutina no es una rara avis en nuestro día a día. Es cierto que seguir el mismo procedimiento para según que cosas nos facilita la vida, pero abusar de tenerlo todo planificado y bajo control puede dañar nuestra capacidad creativa y de improvisación. Eso sí, si quieres hacer algo sin que nadie se entere, como cortar en pedacitos una persona, mejor tener un buen plan.


Te puedes sentir identificado con un asesino en serie

Sin duda Dexter es un tío guay. Te cae bien aunque no quieras. Remueve sin cesar los cimientos de tu conciencia hasta que no tiene ni idea de la altura donde debes poner la flechita que determina si una cosa está bien o mal.

Crédito de imagen: Walls4joy