No Es Basura, Es Música Que Educa. 5 Grandes Lecciones Que Deberíamos Aprender Del Rap

Muchas veces acusados de bocachanclas y constantemente envueltos en líos dialécticos y no dialécticos, los raperos, poetas entrenados en la calle, curtidos en batallas de gallos y de bandas, son también, sin embargo, fuente de algunas valiosas lecciones y frases memorables que conviene tener presentes. Estas son algunas de nuestras favoritas:

DRAKE – Started from the bottom

Paciencia, los inicios son duros: Drake y su madre también se relacionaban a gritos:

“Living at my mama’s house we'd argue every month

Nigga, I was trying to get it on my own

Working all night, traffic on the way home

And my uncle calling me like "Where ya at?

I gave you the keys told ya bring it right back”

Nigga, I just think its funny how it goes

Now I’m on the road, half a million for a show

Started from the bottom now we're here.”


PUBLIC ENEMY - Black steel in the hour of chaos

Enfréntate al sistema y lucha por tus derechos, aunque no hace falta que te lo tomes tan a la tremenda como en este temazo, e intenta no acabar como en el videoclip.


THE NOTORIOUS B.I.G. - I Got a Story to Tell

Si te pillan en plena faena con alguien comprometido, finge que estás atracando la casa, amenaza a todos con un cuchillo y sal corriendo con lo primero que pilles. Sí, es una puta locura y, sí, puede que ni siquiera sea una lección, pero habría que probarlo alguna vez en la vida. De Notorious B.I.G. casi nos lo creemos:


EL LANGUI – A tientas (Banda sonora de “El truco del manco”)

¿Que tienes un obstáculo? Lo superas. Si lo dice el Langui, solo hay una opción: hacerle caso.

“Sacar de lo malo lo mejor,

y a lo mejor no tropezamos

dos veces en la misma piedra por ser seres humanos

nos excusamos, pero no, de veras

¿que tienes un obstáculo? Lo superas.

Te sientas, joder, y bajas las escaleras,

que a ti nadie te pare en esta vida que te espera”.


LA MALA RODRÍGUEZ - Tengo un trato

La principal amenaza para tus ovarios, Alberto Ruiz Gallardón, acaba de dimitir, pero no hay que bajar la guardia: no permitas que nadie más intente tocártelos. Ni real, ni metafóricamente.

“A mí no me saques tu genio que te lo mato”.