5 películas tan absurdamente malas que se han convertido en un planazo

No esperes nada del rollo Kubrick, Kurosawa, Fellini, Lars Von Trier o Ingmar Bergman... estas películas son realmente algunas de las peores de la historia del cine pero, a la vez, de lo más divertido que puedes ver

Con más de 30 días de confinamiento a tus espaldas lo más probable es que ya te hayas visto todas las buenas películas que te han recomendado. Pero ahora te proponemos hacer algo diferente: ver una a una las peores películas de la historia. Bodrios tan chungos que en circunstancias normales no se te ocurriría ver pero que en estos momentos pueden resultar de lo más entretenidas. Sus protagonistas sobreactuando, sus decorados del Aliexpress y sus guiones sin sentido y llenos de agujeros argumentarles harán que se te pase el tedio por un buen rato. 

The Room (Tommy Wiseau, 2003)

Seguro que ya conoces ese disparate llamado The Room gracias a la película homenaje que le dedicó James Franco bautizada como The Disaster Artist. Para muchos, la peor película de la historia de la humanidad narra la tormentosa relación amorosa de Johnny con su novia Lisa y cómo su mejor amigo guaperas, Mark, condiciona sus vidas. Más allá del argumento que carece de sentido y lógica, la película fue un capricho de su director, productor y protagonista, Tommy Wiseau. Poco o nada se sabe del origen y fortuna de este excéntrico personaje pero lo cierto es que su obra maestra ha pasado a la historia del cine por ser lamentable.

Kárate a muerte en Torremolinos (Pedro Temboury, 2003)

Basta con citar literalmente la sinopsis de Filmaffinity para darse cuenta de que estamos ante una de las películas más WTF de la historia que, además, es obra del director español Pedro Temboury: “Torremolinos, año 2000. La que parece una de las ciudades más ociosas del mundo está a punto de sumergirse en una ola de terror. El malévolo Dr. Malvedades llega a la ciudad para resucitar a cuatro karatecas que murieron ahogados en la bahía de Málaga cuando ejercían como asesinos a sueldo durante la II Guerra Mundial. Con la ayuda de los zombies, secuestrará a cinco adolescentes recién desvirgadas, a quienes utilizará para despertar al monstruo Jocántaro, engendro mitad centollo mitad pulpo que dormita en algún lugar de la costa, y conseguir dominar el mundo…”. Se sabe que Quentin Tarantino es un fan incondicional de esta película. Eso explica muchas cosas. 

Surf Nazis Must Die (Peter George, 1987)

Un gran terremoto ha devastado las playas de California y una banda de surferos nazis de los 80 ha decidido llevar la tiranía a los supervivientes al cataclismo. La cosa acaba en guerra civil cuando otra banda de surferos rival decide plantarles cara. Lo que no saben es que la guerra será decidida por una mujer negra de 100 kilos con muy mala hostia y a la que no le apetece que las playas sean el territorio de unos racistas hitlerianos. La matanza que prepara la señora deja en ridículo a Kill Bill. Evidentemente esta es una de esas pelis que es mucho mejor ver bajo los efectos de alguna sustancia psicotrópica.

Sharknado (Anthony C. Ferrante, 2013)

Un tornado repleto de tiburones blancos destruye Nueva York y solamente uno de los protagonistas de Beverly Hills 90210 (el pijo rubito Steve Sanders) armado con un motosierra gigante puede salvar la ciudad. Aunque la película es mucho más reciente que las demás no deja de ser una locura en toda regla, una de esas pelis que tienes que ver si sientes que tu vida se ha convertido en un absurdo. Lo peor es que tuvo tanto éxito que acabó convertida en serie y ahora tienes seis películas más. Te garantizamos que si consigues verlas enteras no volverás a ser el mismo/a. 

El Gran Marciano (Antonio Hernández, 2001)

Los 14 participantes de la primera edición de Gran Hermano visitan el parque Natural de Monfragüe. Allí son testigos de lo que parece la colisión de una nave espacial ultrasecreta, algo así como el episodio de Roswell en el desierto de Nuevo México en 1947 pero versión extremeña. Durante 48 horas los alucinados participantes del reality deberán decidir qué hacer con el supuesto astronauta norteamericano y su acompañante alienígena. Un falso documental que jugó como pocos con la inocencia de los participantes del show televisivo aunque, si bien algunos parecen creerse toda la historia desde el principio, al final los hay que no pueden aguantarse la carcajada. Solo añadir que en su momento la gente se tapaba la cara para ir a ver la película al cine.