5 grandes grupos que también triunfaron con bandas sonoras de cine

De Mozart a Gardel, de Metallica a Britney Spears, del jazz al rock pasando por la electrónica, la música vocal o, en definitiva, cualquier otra que pueda existir. Los directores de cine se han servido de todo tipo de estilos y canciones para ambientar sus películas, reforzar su mensaje o construir sus escenas. Igualmente, las diferentes industrias del cine propiciaron durante el siglo XX el surgimiento de una nueva figura dentro del mundo de la música: el compositor de bandas sonoras. Grandes compositores con una sólida formación clásica que enfocaron sus carreras hacia este (relativamente) nuevo arte como John Williams, Ennio Morricone o Alberto Iglesias.

Hoy, sin embargo, vamos a hablarte de otro tipo de bandas sonoras: las compuestas por grandes grupos (o los líderes de estos grupos) que, bien por amistad con el director o por simple encargo, decidieron tomarse un respiro en sus giras y carreras y dedicarse a componer (ya sea todos o solo algunos) los temas de una película. Excepciones en sus trayectorias que, no obstante, dejaron canciones memorables como estas que te proponemos.

Arcade Fire – Her, de Spike Jonze

El grupo canadiense ya había colaborado con el director Spike Jonze en su anterior película, Donde viven los monstruos, con una versión acústica de Wake up. El director debió de quedar bastante satisfecho porque en esta película compusieron hasta trece. Supersymmetry, la mejor de ellas y la que se usó, además, en el segundo tráiler de la película, fue posteriormente incluida en su cuarto (y hasta el momento último) disco de estudio, Reflektor.


Trent Reznor (Nine Inch Nails) – La red social, de David Fincher

Sonaban rumores sobre la disolución de Nine Inch Nails (finalmente confirmados, aunque después han vuelto a reunirse) cuando Trent Reznor decidió hacerse cargo de la banda sonora de esta celebérrima película que narra los orígenes de Facebook. Al principio se negó, pero la negativa duró poco: lo que tardó Fincher en mandarle el guion. Contó con la colaboración de Atticus Ross y se llevaron el Globo de Oro y el Oscar a la mejor banda sonora de calle.


Eddie Vedder (Pearl Jam) – Hacia rutas salvajes, de Sean Penn

Sean Penn le envió unas imágenes de la película a Eddie Vedder y este, en tres días, ya le estaba enviando al director los primeros cortes para que empezara a trabajar. Así de impactado quedó el líder y cantante de Pearl Jam por la odisea de Christopher McCandless, un joven norteamericano que decidió romper con todo, coger la mochila y lanzarse a la aventura. Once temas (nueve originales y dos versiones) que ambientan esta trágica historia novelada previamente por Jon Krakauer. Esta banda sonora se convertiría en el primer disco en solitario del músico.


Air – Las vírgenes suicidas, de Sofia Coppola

El dúo francés de música electrónica fue el escogido por Sofia Coppola para poner la música de su opera prima. Trece canciones de pop y electrónica intimistas de las cuales solo la primera, Playground love, es cantada, y no precisamente por cualquiera, sino por Thomas Mars, nombre grande del indie francés y voz del grupo Phoenix.


Alex Turner (Artic Monkeys) – Submarine, de Richard Ayoade

Este genio precoz, que para entonces, con apenas veinticinco años, ya acumulaba cinco discos de estudio (cuatro con Artic Monkeys y uno con The Last Shadow Puppets) fue el encargado de componer parte de la banda sonora de Submarine, una película que no llegó a estrenarse en España y que cuenta la complicada adolescencia de Oliver Tate, un joven obsesionado con el sexo y la posible separación de sus padres. Las seis canciones de Alex Turner para la cinta se editaron posteriormente en un EP.