5 Cosas Que Pueden Pasarte Cuando Conoces A Tus Suegros

Epitafio en la tumba de una suegra:

"Aquí descansa ella, y en casa descansamos nosotros".

The moment has come. No sabes muy bien cómo, pero tu relación parece que tira hacia adelante y hay que dar un paso al frente. Decidido, sin miedo, con la cabeza alta y la lengua muy corta, te diriges hacia casa de los padres de tu pareja. No hay nada que pueda salir mal, crees. Y sí, crees mal.


Quiénes sois, qué queréis, y por qué sois tan feos

Primer fuera de juego. Primer golpe. Lesión cerebral al comprobar que tu intuición ha fallado. Creías que tenías a tu lado a alguien que envejecería con dignidad pero la frustrada premonición se esfuma en el primer asalto al darte de cara con la única realidad palpable: tus suegros son un híbrido extraño entre persona humana no identificada y un Psychrolutes Marcidus. La idea de mantener la mirada fija durante más de cinco minutos se convierte en una versión de Saw. Mirar o no mirar. Tú decides.


Vale, hay niños. Hagamos como que me importan

Joder, que no están solos. Y qué desagradable comprobar que no solo vas a tener que lidiar con la simpleza de los adultos, sino que además se unen al grupo esos maquiavélicos infantes que vas a tener que llevarte al bolsillo si quieres ganarte el respeto de tu familia política. Sus mocos, sus lloros, sus estirones de pelo, sus estúpidas caras... Tu corazón coraza para más adelante, hoy brilla el sol y amas a los niños, incluso a este.


Me han tocado The Fucking Suegros. Open Your Mind

No te diste cuenta nada más entrar, pero en la primera conversación ya has dado con la clave. Son los suegros que lo petan, que hablan de Kanye West como uno más de la familia y se saben de memoria el cartel del Primavera Sound. Te entra el miedo porque no sabes si estarás a la altura siendo tan moderno. Y lo peor de todo, tienen Facebook. Y lo que es todavía peor: al llegar a casa habrá sorpresa. ¿Qué es ese simbolito? Justo. Tus suegros pidiéndote solicitud de amistad. Bienvenido al maravilloso mundo de sentirte observado 365/24. Vigila. Cualquier cosa que hagas podrá ser utilizado en tu contra.


Cuando queráis. Ya estoy preparado para el tercer grado

La cosa parece que avanza y de momento nadie ha salido herido. Pero no se puede cantar victoria tan pronto. Llegará un momento que marcará el punto de inflexión en vuestro primer contacto. Tú ya vienes preparado de casa, o por lo menos deberías, porque tarde o temprano van a caer las preguntas trampa. El detector de mentiras, el ir a doler. Aquí es donde la creatividad no tiene límites y donde sale a la luz tu mejor versión. No te preocupes si tu profesión no es la mejor del mundo, porque hay trucos para todo. Siempre puedes ser Operador Técnico de Industrias Refrigeradoras, aunque lo que en realidad hagas sea arreglar aires acondicionados o vendedor de una línea de productos saludables -es decir, Herbalife-. Otra opción es la de añadirle a todo la coletilla final de 'Manager' que no sabes muy bien qué es, pero en el contexto queda perfecto y te da autoridad. You win.


Vaya, ¿es Bond James Bond?

En otra vida tu suegra estudió criminología y ahora salda sus deudas con el pasado haciendo de detective privado. Lo has notado porque hace preguntas de un nivel superior y va todo el tiempo a cazar. Ya superada la primera fase, toca ahora hacerse hueco en los recovecos más oscuros. Son las suegras Bond. Las omnipresentes, las que van a acompañarte en cada paso que des por mínimo que sea. Te perseguirá por toda la casa preguntándote si te gusta el pollo al horno o en su defecto querrá prepararte una tortilla rápida por si te has quedado con hambre. No hay nada que puedas hacer para escapar de ella. A partir de este momento, es la extensión de tu relación y le dará la razón a tu pareja. Siempre. 

No pasa nada. Tú aguanta y sé fuerte. La casita en la playa, el ático de la Gran Vía. Por muy patético que resulte todo a veces, algún día todo esto será tuyo.