Las 10 canciones con más buen rollo según la ciencia

Que si nada mejor que una canción para acabar con el mal rollo, que si la música amansa a las fieras, que si es lenguaje universal… Todos la usamos como terapia, y solemos tener nuestras dos o tres canciones de emergencia para olvidarnos de los problemas y meternos un chute de energía y vitalidad. Pero nadie se había ocupado de estudiar cuáles son las mejores canciones para animarse desde el punto de vista científico. Hasta ahora. El neurocientífico cognitivo Jacob Jolij, de la Universidad Groningen de Holanda (hay que ver lo sesudo e importante que suena todo) asegura haber encontrado la fórmula matemática que explica el nivel de ‘buen-rollismo’ de las canciones.

Según explica el Doctor, "las canciones a un tiempo igual o superior a 150 pulsaciones por minuto aportan más energía y mejoran el estado de ánimo". Eso, en combinación con el análisis de la clave musical y de la letra, ha servido al equipo investigador para publicar la lista de las 10 canciones más felices del mundo. Y aquí está, de menos a más, para acabar en todo lo alto:

10.- Walking on SunShine (Katrina & The Waves)

El título no es nada del otro mundo pero tanto la melodía como la letra son una inyección de alegría brutal. Katrina se ha ligado a su amor platónico y le va a estallar una vena de la frente de tanta felicidad. No puede parar de gritar que "es hora de sentirse bien".


9.- I Will Survive (Gloria Gaynor)

¿Quién no ha sufrido una ruptura? Y no sólo sentimental. Todos nos hemos tenido que ir alguna vez de casa para trabajar en otra ciudad, o hemos estado lejos de la familia y de los amigos o, por supuesto, a todos nos ha dejado nuestra pareja. Como a Gloria Gaynor, que nos coge de los hombros, nos zarandea y nos ayuda a sobrevivir con este pedazo de canción.


8.- Livin' on a Prayer (Bon Jovi)

Pedazo de himno de los 80 con el que desgañitarse vivo en discotecas y karaokes. Cómo será que el pobre Bon Jovi dejó de cantar las notas altas de esta canción en 1988 porque, cada vez que forzaba la garganta en algún concierto, luego caía enfermo unos días.


7.- Girls Just Wanna Have Fun (Cyndi Lauper)

Si Bon Jovi cantaba un himno universal, Cyndi Lauper se convertía en abanderada del feminismo gritando a los cuatro vientos que “las chicas sólo quieren divertirse”. El vídeo no puede molar más, empezando con la Mari haciendo un bizcocho y el Federico echándo la bronca a su hija por montar escándalo por el pasillo de casa.


6.- I'm a Believer (The Monkees)

Volvió a nuestras memorias gracias a Shrek, pero los Monkees lanzaron su I´m a Believer en 1967. Otro canto al amor: “vi su cara y ahora soy creyente”. Qué-cosa-más-bonita.


5.- Eye of the Tiger (Survivor)

Otra canción muy cinematográfica. Eye of the Tiger es Rocky Balboa entrenando, pero también es un canto a la lucha y a la superación, al desafío y al coraje. Con Survivor de fondo es automático que te entren ganas de patear cosas.


4.- Uptown Girl (Billy Joel)

Porque un mecánico, aunque tenga los dedos llenos de grasa, también puede ser tierno. Con un rollito un poco Grease, cuenta la típica historia de amor y clases sociales: el trabajador de un taller que se quiere ligar a la niña pija que llega con su chófer. 100% pegadiza, ¿o no?


3.- Good Vibrations (The Beach Boys)

Llegamos al top con el grupo de surferos seseteros más famoso de la historia. Suena muy a su época y ese falsete es irresistible. Sencillo, repetitivo y 'buen-rollero'. Vamos, que merece estar entre los tres primeros. Pero la cosa se calienta…


2.- Dancing Queen (ABBA)

Es sonar esto en cualquier discoteca y emoción desbordante. Invita hasta a coreografiar con los colegas para redondear el ridículo espantoso. Pero da igual, es ABBA, con ese punto irresistiblemente kitch, maravillosamente hortera, de estribillo que invita al hermanamiento, al regocijo y al alborozo. Es que hasta el vocabulario le cambia a uno cuando habla de estos suecos.


1.- Don't Stop Me Now (Queen)

Incontestable. Que nadie me pare, que quiero pasármelo bien. Subidón desde el segundo 3 y así hasta el final. Saltos, gritos; más rápido, luego más lento, luego más rápido otra vez, sin parar. Queen y Don't stop me now, antídoto natural para bajones y, según la ciencia, la canción más feliz de la historia de la música.