La camisa y el short que me hicieron entender la sastrería de verano
Cada verano me pasa lo mismo. Llega ese momento en el que quiero ir un poco más arreglada para una cena, un evento o un viaje y siento que tengo que elegir entre dos opciones: pasar calor o renunciar a ir elegante.
Por eso, cuando preparaba la maleta para viajar a la Paris Fashion Week, decidí llevar un look de MESDYVEN. Una camisa azul de rayas con lazada en el cuello y unos Tailored Mini-Shorts. Y fue ahí cuando entendí qué significa eso de la “sastrería relajada”.
Ir mona en verano ya no debería implicar pasar calor
Lo primero que noté fue el tejido.
Cuando pasas todo el día caminando por una ciudad con treinta y tantos grados, la calidad de una prenda deja de ser un concepto abstracto. Se nota en cómo cae, en cómo se mueve contigo y en cómo mantiene la estructura sin resultar pesada.
El short fue probablemente el mayor acierto del look. En verano solemos asociar los pantalones cortos a estilismos mucho más informales, pero aquí ocurría justo lo contrario: conseguían mantener la elegancia de un conjunto de sastrería sin renunciar a la comodidad.
Y creo que ahí está precisamente uno de los grandes aciertos de MESDYVEN.
La nueva sastrería ya no vive solo en la oficina
Durante años la sastrería ha estado ligada a un contexto muy concreto: reuniones, despachos, oficina, bodas... Pero las nuevas generaciones también queremos sentirnos elegantes fuera de esos escenarios.
Para salir a cenar.
Para viajar.
Para una boda.
Para una Fashion Week ;)
Sin sentir que vamos disfrazadas de ejecutivas.
La nueva colección Spring/Summer 2026 de Manuel Krasniqi parte precisamente de esa idea. Mantiene la precisión y el cuidado por el patrón que siempre ha caracterizado a la firma, pero sustituye la rigidez por siluetas más relajadas, tejidos ligeros y prendas que acompañan el movimiento del cuerpo.
Es una colección donde la sastrería sigue estando presente, pero se adapta a una forma mucho más actual de vestir.
Pocas prendas, pero muy bien pensadas
Hay otra cosa que me llamó la atención de la marca.
MESDYVEN no intenta sacar decenas de referencias. Todo lo contrario.
La sensación es que cada colección está formada por pocas piezas muy seleccionadas, diseñadas para convertirse en básicos con personalidad. Esas prendas que acaban funcionando como base de muchos looks distintos y a las que vuelves año tras año.
En mi caso fue exactamente eso lo que sentí con la camisa azul de rayas. Es una de esas prendas que puedes imaginar tanto con el conjunto completo como con unos vaqueros.
No depende de una tendencia concreta. Depende de cómo la lleves tú.
Barcelona, Italia y una forma distinta de entender el diseño
Aunque la marca nació en Barcelona hace menos de un año, detrás hay una forma de trabajar que recuerda más a las firmas de autor que al ritmo frenético de la moda rápida.
Los tejidos de esta colección han sido desarrollados junto a algunas de las hilaturas y tejedurías más prestigiosas de Italia, utilizando materiales de alta sastrería como la lana Super 150’s, conocida por su tacto suave y su caída fluida. A eso se suman acabados cuidados al detalle, como botones de cuerno y madreperla, que hablan de una voluntad clara: hacer menos, pero hacerlo mejor.
No sorprende que en tan poco tiempo la marca haya vestido a perfiles como Tamara Kalinic, Jessica Goicoechea, Pelayo Díaz, Emilia Mernes, Kenia OS o Daddy Yankee. Más que seguir tendencias, MESDYVEN parece estar construyendo un lenguaje propio.
La tendencia no es el office core. Es comprar mejor
Muchas veces hablamos del auge del office core como si todo consistiera en volver a llevar americanas o pantalones de pinzas.
Pero creo que la conversación va por otro lado.
Cada vez buscamos más prendas que podamos adaptar a distintos momentos de nuestra vida. Que sirvan para un evento, para una comida, para un viaje o para una cita. Prendas con buena construcción, buenos tejidos y suficiente personalidad como para no cansarte de ellas después de una temporada.
Después de pasar varios días llevando este conjunto por París entendí que eso es exactamente lo que propone MESDYVEN.
No reinventar la sastrería.
Sino demostrar que también puede formar parte de una vida mucho más relajada, espontánea y contemporánea. Porque quizá el verdadero lujo, hoy, no sea vestir de una forma determinada. Sino encontrar prendas que te acompañen durante años y que sigan haciéndote sentir igual de bien cada vez que vuelves a ponértelas.