La UE prohíbe a las aerolíneas cobrar sobrecoste por queroseno en billetes ya comprados

El Reglamento de Servicios Aéreos exige que las aerolíneas muestren el precio final delvuelo desde el inicio y sin confusiones

Ciertas empresas, la mayoría de ellas pertenecientes a la industria energética petrolera, han incrementado significativamente sus beneficios gracias a la guerra de Irán y los problemas de suministro mundial de petróleo provocados por el bloqueo del estrecho de Ormuz. Otras, por el contrario, están sufriendo las consecuencias de la escasez de estas fuentes de energía. Es el caso de muchas aerolíneas. En los últimos meses, desde el comienzo de la ofensiva israelí y estadounidense en suelo iraní, el precio del queroseno, el combustible utilizado por los aviones para operar, ha subido notablemente. Y sí, algunas de estas compañías querrían traspasar esa subida al consumidor incluso en billetes ya comprados, pero la Comisión Europea acaba de decir que nanay.

En concreto, y como apunta el periodista Rodrigo Ponce, la Comisión ha recordado a las aerolíneas que “no está permitido cobrar tasas adicionales con carácter retroactivo como recargos por combustible”. De hecho, y esto sirve para cualquier otra intentona por parte de las compañías aéreas de añadirte sobrecargos posteriores, “el Reglamento de Servicios Aéreos exige que las aerolíneas muestren el precio final del billete desde el inicio”, de forma que en el momento de la compra sepas sin ninguna duda cuánto te va a costar. No es justo que hagas una previsión de tu gasto en un viaje y más tarde, por la resistencia a perder un poco de beneficios, una aerolínea te endose un sobrecargo que haga saltar tu presupuesto por los aires.

Pero no solo eso: la Comisión Europea ha ido más allá y ha recordado a las aerolíneas, varias de las cuales han estado cancelando vuelos debido a los precios del queroseno, que deben compensar a los consumidores afectados. Además, ha advertido que “si se ofrecen vales como reembolso, el pasajero debe estar expresamente de acuerdo con recibirlos”, escribe Ponce. Esto parece de sentido común, pero hay una razón para que Bruselas lo subraye firmemente: según el marco legislativo de la Unión Europea, las aerolíneas pueden quedar exentas de pagar estas compensaciones si demuestran que la cancelación de debió a circunstancias extraordinarias. Como la escasez de combustible. El problema para ellas es que eso no está pasando.

Porque actualmente el desafío para las aerolíneas es otro: hay suficiente combustible de queroseno, pero su precio se ha disparado y su margen de beneficios se ha reducido. En este sentido, y según la Comisión, “los altos precios del combustible no deben considerarse una circunstancia extraordinaria. Los derechos de los pasajeros aéreos siguen aplicándose plenamente. En caso de cancelación, tienen derecho al reembolso, a la reubicación o al regreso, así como a asistencia en el aeropuerto y compensación por cancelación de última hora”. Es importante que lo sepas si tienes vuelos agendados en las próximas semanas. Con la ley en la mano, y en el caso de los viajes en avión, no eres tú quien debe pagar las consecuencias de esta guerra.

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