La Unión Europea exige cambios en el diseño de Instagram por considerarla adictiva
La Comisión Europea, uno de los organismos que conforman la Unión Europea, ha llevado a cabo una investigación en la que analiza las interfaces tanto de Instagram como de Facebook. Y su conclusión es clara: ambas plataformas diseñadas por la multinacional Meta, propiedad de Mark Zuckerberg, cuentan con unas mecánicas adictivas. En concreto, tal como apunta el periodista Manuel V. Gómez, el estudio “se ha centrado en elementos como el scroll infinito, la reproducción automática de vídeos y los sistemas de recomendación personalizados de las plataformas”, todos ellos ideados para que los usuarios encuentren muy difícil abandonar dichas aplicaciones una vez entran en ellas.
Y sí, esta idea llevaba ya mucho tiempo sobre la mesa del debate público. No es ni mucho menos la primera vez que se plantea el potencial adictivo de las redes sociales. La diferencia aquí es que en este caso la conclusión procede de una institución de la UE y que provoca una exigencia por parte de la misma sobre Meta. Según la propia Comisión, “Meta no ha evaluado adecuadamente los riesgos de su diseño para el bienestar físico y mental de los usuarios, incluyendo a los menores y a los colectivos vulnerables”, por lo que la invita a modificar el diseño de estas aplicaciones para cumplir así con el reglamento de servicios digitales de la propia Unión Europea. Y cuanto antes mejor.
¿Qué cambios propone la Comisión Europea a la empresa de Zuckerberg? Entre otras cosas, la desactivación de forma predeterminada de funciones clave que promueven la adicción como la reproducción automática y el scroll infinito, la implementación de pausas efectivas en el tiempo de uso y la adaptación del sistema de recomendaciones de vídeos y otros contenidos para que reduzca la interacción. Porque hasta ahora, refleja la investigación, Meta habría hecho caso omiso “de la información disponible sobre cómo la optimización de sus diferentes formatos podría acabar en el uso compulsivo de sus servicios”. Una realidad cotidiana para millones de europeos.
Meta, por su parte, cuenta el mismo Gómez, no parece muy contenta con las conclusiones: “No estamos de acuerdo porque no tienen en cuenta las importantes medidas que hemos adoptado para proteger a los adolescentes. Hemos puesto en marcha las cuentas para adolescentes, que dan el control a los padres, permitiéndoles bloquear el acceso a Instagram por noche y limitar el tiempo de uso diario a solo 15 minutos”. La cuestión es que no parece suficiente. Y es que los jóvenes no son los únicos afectados por estos diseños que fomentan la adicción. De confirmarse los resultados del informe, Meta podría encarar una multa de hasta el 6% de su facturación global anual.