Cuando un plato trasciende las modas: La Martinuca reivindica la tortilla como nuevo icono contemporáneo

Coincidiendo con el Día Mundial de la Tortilla, la marca lanza tres nuevas creaciones: calabacín, chistorra y queso con cebolla confitada

La tortilla española atraviesa un momento de especial protagonismo. Lo que durante años fue un clásico cotidiano, hoy se reivindica como símbolo cultural y gastronómico. En este contexto, La Martinuca ha contribuido a profesionalizar y poner en valor este icono a través de su modelo de Tortillería de Especialidad.

Impulsando esta categoría, la marca mantiene tres pilares fundamentales: respeto por la tradición, excelencia técnica y especialización monoproducto. La tortilla no es un complemento; es el centro de la experiencia.

Víctor Naranjo, CEO de La Martinuca, explica: “La tortilla tiene un recorrido infinito. Nosotros solo queremos demostrar que lo cotidiano puede ser extraordinario cuando se hace con rigor y sensibilidad. Que venir a por una tortilla sea tan natural como quedar para un vino.”

Con motivo del Día Internacional de la Tortilla, el próximo 9 de marzo, la marca presenta tres nuevas tortillas que amplían su propuesta culinaria y celebran la diversidad gastronómica del territorio. Tres recetas desarrolladas bajo los mismos estándares técnicos que definen su modelo.

Por su parte, el chef ejecutivo Pelayo Llavona destaca que “cada tortilla se trabaja con exactitud. Buscamos que cada ingrediente acompañe al huevo y la patata sin eclipsarlos. La identidad está en el equilibrio”.

Cada lanzamiento responde a una forma distinta de disfrutar la tortilla, pensada para momentos y perfiles diversos, pero con un mismo objetivo: elevar la sencillez a través del rigor.

• Tortilla de calabacín
Una propuesta fresca y equilibrada. El calabacín aporta una textura suave que acompaña el punto cremoso del huevo, dando como resultado una versión ligera pero con carácter.

• Tortilla de chistorra
Profunda y expresiva. La chistorra ibérica de bellota introduce un contraste sabroso que conecta con la tradición de barra y con el placer de compartir.

• Tortilla de queso y cebolla confitada
Fundente y envolvente. El queso aporta intensidad y la cebolla un contrapunto sutilmente dulce. Una combinación pensada para quienes entienden la tortilla como capricho.

En La Martinuca la tortilla no acompaña: preside la mesa. Se comparte, se corta en el centro, se comenta el punto. Es la excusa para alargar una sobremesa o improvisar un plan.

Sus espacios de Madnum y Barquillo en Madrid, y Cánovas en Valencia, se han consolidado como puntos de encuentro donde la tradición convive con una estética limpia y contemporánea. La experiencia se completa con una selección cuidada de vinos y café de especialidad de Toma Café.

Las nuevas variedades estarán disponibles a partir del 9 de marzo en sus locales físicos y a través de su web oficial y Glovo.

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