Lo que hay detrás de las Gallery Sessions que no te quitas de la cabeza
La música ha vuelto a situarse en el centro del imaginario cultural de las nuevas generaciones. No solo como consumo, también como experiencia, identidad y forma de expresión. En este contexto, hemos puesto en valor el proceso creativo, lo que ocurre antes de que una canción llegue a nuestros auriculares, y las personas que hay detrás de cada sonido. Ese interés por el proceso creativo ha abierto la puerta a nuevos formatos que van más allá de la escucha y Gallery Sessions es uno de los que mejor ha sabido interpretar ese cambio.
Gallery Sessions funciona porque entiende cómo se consume la música hoy. No como un producto cerrado, sino como una experiencia que se vive en tiempo real. Espacios inesperados, grabaciones en directo y artistas que conectan con la Generación Z y Alfa desde la estética, la actitud y el sonido. Todo ocurre rápido, pero se siente natural. Es un formato que ha sabido ceder el protagonismo a lo verdaderamente importante: dejar que la esencia y la música hagan su trabajo.
En este contexto, Pepsi ha sabido leer ese pulso cultural y se ha sumado de forma natural al rol de facilitador: como una marca que apoya y hace posible aquello que nos gusta, entendiendo que lo importante es sumar valor al formato. Acompañando la experiencia, leyendo el mood y formando parte de ese ritual que sucede antes, durante y después de cada sesión.
Cuando cada sesión tiene un sabor
Una de las claves de esta colaboración ha sido conectar el universo Gallery Sessions con los sabores de Pepsi desde las sensaciones, no desde lo literal. Porque cada artista transmite un mood distinto y cada sesión se vive de una forma única. Más allá del sonido, hay actitudes, imaginarios y emociones que hacen que una Gallery Session se sienta Cherry o Lima.
AMORE se mueve claramente en el territorio Lima. Fresca, rebelde y con un imaginario dosmilero muy reconocible, su Gallery Session conecta desde la cercanía, la sensibilidad pop y una energía que fluye sin esfuerzo. Lima es ligereza, actitud y ganas de vivir el momento, y su sesión transmite justo eso: una forma de conectar que se siente natural y compartida.
En el caso de Barry B, el mood también se sitúa en Lima, pero desde un lugar más directo. Actitud, descaro y una energía espontánea que conecta rápido con quien está al otro lado. Su Gallery Session es fresca, con carácter y un fuerte sentimiento de comunidad. Lima aquí es chispa, movimiento y una manera de vivir la música sin filtros.
Y luego está Depresión Sonora, que nos recuerda a Cherry. Más intenso con letras cargadas de significado. Aquí Cherry no es dulzura, sino profundidad: una sesión que demuestra que este sabor también puede ser elegante y poderoso a través del estilo, del rollo y del mensaje.
El otro lado de los artistas
Más allá de las sesiones musicales, la colaboración con Gallery se amplía con Sips, una serie de entrevistas que trasladan la conversación a un terreno mucho más cotidiano. Los artistas entran en un bar y, al otro lado de la barra, se encuentran con Mariang. Mientras les sirve su Pepsi favorita, la charla fluye como lo haría con cualquier camarero de confianza: entre comentarios espontáneos, anécdotas inesperadas y curiosidades que solo salen cuando el ambiente acompaña.
El bar no podía ser otro que The Supermercat. Un espacio que encaja de forma natural con el imaginario de Gallery: urbano, directo y conectado con lo que pasa en la ciudad. Un lugar donde la música, la conversación y la cultura se cruzan. Ese contexto hace que todo fluya de otra manera y que la charla se sienta parte del mismo ecosistema que las sesiones.
Más que un formato, una experiencia compartida
Más allá de las sesiones grabadas, Gallery Sessions ha dado un paso más llevando su universo al terreno físico. Nace precisamente de esa idea: abrir el proceso creativo y convertirlo en una experiencia compartida. Invitar a vivir una Gallery Session no solo como espectador, sino como parte del equipo, del backstage y del ambiente que rodea a cada grabación.
Durante estos encuentros, la música se convierte en un punto de conexión real entre personas. Pantallas para seguir la grabación en directo, espacios pensados para encontrarse y una sesión que se alarga en forma de cena, DJ set y brindis. Una forma de trasladar la energía del formato al mundo físico y reforzar el sentimiento de pertenencia a una comunidad que comparte códigos, gustos y sensibilidad cultural.
Gallery Sessions y Pepsi demuestran así que su valor no está solo en el formato, sino en su capacidad de crear comunidad alrededor de la música, de conectar lo digital con lo físico y de generar experiencias que se recuerdan más allá del feed. Y eso, hoy, marca la diferencia.