Las 10 mejores ciudades del mundo para viajar y conocer gente

La cuenta atrás ha empezado. En realidad, comenzó cuando volviste de tus últimas vacaciones y, no sé a ti, pero a mí, la llegada del buen tiempo —aunque solo sea gracias a las subidas inusuales de temperatura— me despierta las ganas de coger la mochila y decidir el punto del planeta en el que quiero pasar dos semanas. Y si pueden ser más, mejor. Si bien, muchas veces deseamos que lleguen las vacaciones para desconectar de todo, los viajes son un lugar estupendo para conocer gente, hacer nuevos amigos, e incluso, encontrarte con ese ‘amor de primavera’ o ‘de verano’ difícil de olvidar.

Pero no todos los destinos valen para este propósito. Por eso, las agencias de viajes, las webs de venta de billetes de avión, etc. nos ofrecen cada año sus destinos estrellas para nuestras próximas vacaciones. Esta lista, basada en mi experiencia viajando, pero también en las propuestas de Lonely Planet —sus guías son la ‘biblia’ de cualquier mochilero—, Skyscanner —una buena opción para ir buscando los vuelos— y, sobre todo, Price of Travel, porque somos capaces de cambiar el hotel de 5 estrellas por uno de 5.000 estrellas –es decir, dormir al raso- y el presupuesto es uno de los criterios que más pesan cuando viajas de mochilero.

Pokahra, Nepal

Es la segunda ciudad más grande de Nepal y el lugar perfecto para conocer gente ya que, por allí, pasan todos los trekkers. Y es que visitar este país sin darse un ‘paseo’ por el Himalaya es prácticamente inconcebible. Pero, además, la ciudad de Pokhara está impregnada de un espíritu hippie que no te esperas encontrar la primera vez que la visitas.

Miles de personas pasan cada año por aquí para descansar después de haberse reconciliado con la naturaleza y con la mente abierta para reconciliarse también con el resto de la humanidad. El ambiente, con decenas de bares y cafés en Lakeside que ofrecen música en directo todas las noches, invita a compartir las experiencias de la montaña y quedar para ir a visitar los asentamientos de los refugiados tibetanos que hay cerca de la ciudad o para pasear en barca por el Fewa Lake.


Ciudad de México, México

México recibe más de 17 millones de turistas cada año. Además de ir a sus impresionantes playas, Ciudad de México o México DF es uno de los lugares de paso de la mayor parte de los visitantes extranjeros. Los mexicanos son amables, divertidos y siempre están dispuestos a compartir un buen tequila. La capital del país atrae a los mochileros, que no dejan pasar la oportunidad de conocer esta macrociudad de 21 millones de habitantes y desde la que estarás a un tiro de piedra de las famosas pirámides del Sol y la Luna de Teotihuacan.

Si coincide que estás en sábado, aprovecha la visita para ir de compras al bazar de la plaza San Jacinto, y si no, pasea por su centro histórico para terminar descansando —o no, por todo lo que hay que ver en él— en el bosque de Chapultepec y, por supuesto, no te pierdas la casa museo de Frida Khalo. Si aún no te has convencido, tiene otro punto a su favor: es una de las ciudades más baratas de América Latina.


Goa, India

Es difícil seleccionar una ciudad de India, porque recorrerse el país en modo mochilero se ha convertido en obligatorio para cualquiera que quiera conocer la cultura de uno de los países más poblados y variados del planeta. Pero Goa es parada obligatoria para recargar las pilas tras visitar el Taj Mahal o el Himalaya, el monumento por excelencia del país. Por si fuera poco, cuenta con alguna de las mejores playas del mundo.

Un lugar donde relajarse, disfrutar, conocer gente que está visitando el país al igual que tú y tomar un respiro antes de continuar el viaje. Aprovecha para comprar tu cena directamente a los pescadores que llegan a los puertos —te lo cocinan en cualquier restaurante— y para practicar o aprender surf en Angona Beach, uno de los mejores lugares para pillar 'la gran ola'.


Buenos Aires, Argentina

Además de los argentinos ‘porteños’ –para algunos puede ser una razón para ir, para otros para no hacerlo-, la capital del país del mate, el tango y la iglesia Maradoniana nunca duerme. Una ciudad estupenda para relacionarte con todos lo que, como tú, han decidido dedicar sus vacaciones a recorrer este rincón del hemisferio sur. Por Buenos Aires pasan todos lo mochileros que van a visitar Tierra de Fuego, por ejemplo. Pero, además, hay mucho que ver y que hacer, y los porteños reciben a los visitantes con los brazos abiertos.

La plaza Dorrego, en San Telmo, es un buen sitio para disfrutar de un buen café en uno de los establecimientos que se conservan originalmente, pero solo será un descanso para seguir paseando por las ferias de antigüedades de este barrio. Y, por supuesto, no puedes perder la oportunidad de aprender a bailar el tanto. El mejor sitio, Caminito, en La Boca, un callejón en el que es imposible no hacer nuevos amigos. Te guste o no, tu acento se resentirá a los pocos días.


Dublín, Irlanda

No es ningún secreto que Dublín es una de las capitales europeas de la fiesta. A los dublineses les encanta salir y por ello, toda excusa es buena, y para cualquier persona que viaje de mochilero esto es un punto a favor. Impregnarse de la cultura local es una de la máxima de este tipo de viajeros, que no pueden dejar de pasar por cualquier ciudad que organice un buen festival. Y esa es, sin duda, Dublín, donde casi siempre hay alguno. El mítico es el que conmemora el día de St. Patrick —este año ya llegas tarde, fue del 16 al 19 de marzo—.

Las calles de la ciudad se tiñen de verde para dar cabida a bailes, teatro en la calle, actividades infantiles y, por supuesto, beber cerveza. Pero, además, en el mes de junio, durante seis días, la ciudad rememora los pasos del Ulises de James Joyce durante el Bloomsday Festival, con tours a pie, charlas, rutas de pubs para recorrer las aventuras del personaje del escritor irlandés. Los albergues están siempre repletos de gente con la que podrás apuntarte al que te haya tocado o con los que podrás ir a visitar los castillos, los museos o pasear por el centro. Además, la entrada a casi todo es gratis. ¿Qué mejor razón para atraer a mochileros?


Pekín, China

El choque cultural que supone viajar a China es uno de los mayores atractivos para cualquier turista y más para los mochileros. Pekín, su capital, es un museo viviente de siglos y siglos de historia del gigante asiático y allí se concentra la mayor parte de viajeros que visitan el país. No se puede negar, que al igual que el resto de Asia(excepto Japón), es un destino barato, lo que ya es un punto a favor, pero la capital es el centro neurálgico para cualquier mochilero que quiera recorrerse alguna de las zonas del país.

Antes de partir hacia otros destinos de China, no te puedes perder la Ciudad Prohibida, un lugar en el que comentar la historia china con los cientos de turistas extranjeros y locales que la visitan todos los días, pero hay otros puntos imprescindibles de la ciudad, como el Templo del Cielo o la plaza Tiananmén. En los albergues y hostales puedes encontrar fácilmente compañeros de viaje para visitar la Gran Muralla China.


Sidney, Australia

Australia no es precisamente un destino barato, por lo que ir de mochilero es una de las opciones más elegidas y más recomendadas(por no decir obligatoria). Sidney, aunque no es la capital del país, sí que es uno de las ciudades que todo el mundo visita por la belleza de su enclave y por todas las atracciones turísticas que tiene –desde la Ópera hasta el Harbour Bridge-.

Además, sus playas, como Bondie Beach, son un lugar ideal para conocer gente y disfrutar surfeando o buceando. No pierdas la oportunidad de pasear por The Rocks, su barrio más antiguo, en el que coincidirás además con decenas de turistas como tú fotografiando la bahía y la Ópera.


Berlín, Alemania

En los últimos años, Berlín se ha convertido en uno de los principales destinos europeos, no sólo por la historia que esconde, sino también por la vida cultural y las alternativas que ofrece para hacer vida social -en esta ciudad están algunas de las discotecas más famosas de Europa, como Weekend o Farbfernseher-. Atrae a miles de turistas que eligen la opción de los albergues y hostales para dejar la mochila mientras pasean por la ciudad y ven los cientos de atracciones turísticas que tiene la ciudad.

Una de ellas es el Checkpoint Charlie, el punto que separaba la zona occidental y oriental de la ciudad, y el Muro de Berlín, o el testimonio que queda de él. Y, si te gustan los museos, la ciudad cuenta con más de 100, cinco de ellos, concentrados en la llamada 'isla de los museos'.


San Francisco, EEUU

Es una de las ciudades más emblemáticas de Estados Unidos, de California y de la de la costa Oeste en general. El Golden Gate, la calle Álamo (con sus características casas victorianas), el Fisherman’s Wharf, Union Square o su barrio chino son solo algunos de los atractivos que llaman la atención de miles de viajeros al año. Sin embargo, es una de las ciudades más caras de Estados Unidos, por lo que muchos de los visitantes eligen los albergues para disfrutar de la ciudad.

Los más aventureros podrán visitar la famosa Isla de Alcatraz tras embarcar en el ferry que parte desde el muelle 33, cerca de Fisherman's Wharf. Como todo el mundo estará sacándole fotos a los leones marinos de la bahía, podrás aprovechar para conocer gente con la que, posteriormente, podrás visitar las celdas de la prisión más famosa del mundo y, de paso, aprovechar para que te saquen la típica foto entre los barrotes.

Granada, España

Por supuesto, España también es un buen lugar para hacer amigos. Y la ciudad de Granada reúne muchas de las cualidades que todo mochilero busca. Riqueza cultural y vida social. La Alhambra, el Generalife, el barrio de Albaicín, el Paseo de los Tristes, etc. todo en Granada merece la pena. Además, si algo distingue a Granada es su cultura del tapeo. En bares como La Bella y La Bestia o Los Diamantes podrás cenar como un marqués con las tremendas tapas que se sirven junto a una cervecita Alhambra bien fría.

No te pierdas tampoco la tapa de berenjena frita de La Blanca Paloma, una de las más famosas de toda Granada. Con todos esos ingredientes (estómago lleno+cervecita fría+gente maja por todas partes) no socializar te resultará imposible. Salir de fiesta por Granada y no acabar con tu Facebook a rebosar de solicitudes de personas —de las que ni siquiera te acordarás al día siguiente— no es una opción.