10 consejos para recorrer Nueva Zelanda en el plan más low cost posible

Puede que pienses que no, pero es totalmente factible descubrir el país oceánico sin gastarte todos tus ahorros. Durmiendo en una furgoneta, claro. Nosotros lo hemos hecho y queremos chivarte esos trucos que luego nos agradecerás. Créenos: eres afortunado. Ojalá alguien nos hubiera dicho todo esto a nosotros. Eso sí: cambia el chip, olvida tus comodidades urbanitas y prepárate para no pisar hoteles ni restaurantes en varias semanas. Nueva Zelanda es naturaleza en estado puro y uno de los mejores países para hacer un roadtrip. Si te vas a embarcar en esta aventura a la otra punta del mundo y quieres hacerlo de forma barata, no necesitas más que el permiso de conducir internacional, una buena cámara de fotos y nuestros diez consejos:

1. Elige una buena época para ir

Nuestra primavera, que es su otoño —de marzo a mayo— es el momento perfecto. Salvo que te guste esquiar, que entonces tendrás que ir de mayo a agosto, te recomendamos que vayas con el buen tiempo. Además, no necesitarás tanta ropa de abrigo y podrás ir más ligero de equipaje. Evita su verano, que coincide justo en Navidad, de diciembre a febrero, porque es temporada alta.

A view for two. #NZMustDo [📍Roys Peak, Lake Wanaka. 📷: @kisforkani] #Travel #NewZealand #NZ #Nature

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2. Échale paciencia que no está cerca

No te vamos a decir lo de siempre, eso de que planifiques con tiempo tu viaje para que los vuelos te salgan más baratos. Pero sí vamos a pedirte que no tengas prisa en llegar. Vas a viajar a nuestras antípodas y, como todo lo bueno de la vida, necesita tiempo. Si quieres ahorrarte un dineral en los billetes de avión, no temas a las escalas. Tu nuevo lema será: Estambul, Singapur, Bangkok, Kuala Lumpur… o lo que surja.

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Fotografía: Markus Schwarze

3. Olvídate de facturar y hazte con una buena mochila 

¡Menos es más! Muchas compañías aéreas solo te permiten llevar un bulto de 7 kilos como máximo, así que te retamos a que, por primera vez en tu vida, no metas ningún por si acaso. Pero por favor, no te olvides de las chanclas. Las necesitarás, entre otras cosas, para completar con éxito el punto nº10 de esta lista. Eso sí: una vez que te acostumbres a viajar en plan mochilero, no querrás volver a saber nada de tu maleta de ruedas. Avisado/a estás.

4. Sé realista

Si tienes solo un par de semanas, recorre la isla sur. Si eres de los afortunados que puede invertir tres semanas o más en este viaje, te dará tiempo a descubrir tanto la isla norte como la sur. Querer ver todo solo te generará un gasto extra y mucho estrés innecesario.

5. Hazte a la idea de que la campervan será tu todo

Tanto si eliges furgoneta —la opción barata— como si te decantas por una completa autocaravana, asume que estas casas de cuatro ruedas serán tu mejor aliado para recorrer el país oceánico. Y resérvala unos meses antes. Puede que ahora, e incluso la primera noche, nos odies un poco, pero créenos: acabará siendo una parte de ti y luego la echarás de menos. ¡Bienvenido a la #vanlife!

Fotografía: Amy Stenner. https://www.flickr.com/photos/154129421@N05/
Fotografía: Amy Stenner

6. Busca gasolineras low cost

Puede que en España las rehúyas, pero allí son necesarias. En Nueva Zelanda la gasolina es bastante cara. Cuando veas estaciones de servicio de Challenge, Gull o Caltex, párate y llena el depósito. Un consejillo que te ayudará: descárgate ya de ya apps como CamperMate, porque te salvarán la vida. Te indicarán dónde están las gasolineras, campings o supermercados más cercanos.

7. No caigas en la tentación de ir a restaurantes

Sí, sabemos que es difícil y tira de supermercado, porque cocinarás más que nunca. El camping gas será tu nueva vitrocerámica y con solo una sartén y un cazo harás maravillas. Sí, es posible vivir en una furgoneta y no subsistir a base de latas de conserva.

Fotografía: Amy Stenner. https://www.flickr.com/photos/154129421@N05/
Fotografía: Amy Stenner

8. Haz noche solo en las zonas de acampada autorizadas

Hay algunas gratuitas, pero, en función de la zona y de los servicios que ofrecen, en otras las tasas van de 6 a 18 dólares por persona y noche. Puedes encontrar todas o descargarte el folleto aquí. Haznos caso: no te arriesgues a aparcar tu casa en cualquier parte, por muy idílico que te parezca despertarte frente al mar, porque te puede caer una multa de 200 dólares. No serías el primero: conocemos varios casos cercanos. Y no te vamos a decir más.

9. Pon una lavadora solo cuando sea estrictamente necesario

En muchas gasolineras o campings tienen pequeñas lavanderías que podrás utilizar por unos pocos dólares. Cuando llevas varios días poniéndote los mismos vaqueros, el olor a ropa limpia te parecerá una bendición.

10. Una buena ducha caliente será lo mejor que te ha pasado en la vida

Cuando encuentres una playa con duchas públicas o un sitio en el que ofrezcan duchas por cinco dólares, corre hacia ellas. Si encima hay agua caliente, será tu momento favorito del día. La opción más barata –gratuita, de hecho— es colarse en campings para ducharse, poniendo cara de despistado, pero juraremos no haberte dicho esto. Si algo está claro es que este viaje supondrá un antes y un después en tu vida: aprenderás a viajar de otra forma y te darás cuenta de que puedes irte al fin del mundo sin grandes lujos. ¿Te atreves?

Fotografía de cabecera: Amy Stenner (Flickr).