Lleva Un Año Lavándose Solo Con Agua Y Asegura Que Está Completamente Limpia

¿Te suena eso de 'a qué huelen las nubes'? Pues tiene una respuesta muy simple: Sencillamente, las nubes no huelen absolutamente a nada. Salvo para los publicistas de los anuncios de compresas, claro. Sin embargo, el cuerpo humano sí huele, y mucho, pero, desde el canal francés de Youtube Le Corps La Maison L'esprit Laetitia, proponen la solución definitiva: según la youtuber protagonista, el agua es el único producto que hace falta para lavar nuestro body. Ni uno más. Para profundizar en el tema, la Dra. Rosa Ortega, presidenta de la sección andaluza de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) y profesora de dermatología en la Facultad de Medicina de la Universidad de Granada, ha reaccionado a las afirmaciones de las jóvenes francesas. Pero vayamos por partes.

Laetitia abrió su vlog para explicar sus experiencias diarias, moldeadas en base a un estilo de vida más humilde del habitual. Los vídeos sobre reciclaje, autoestima, higiene y alimentación están a la orden del día, pero a ella le ha funcionado la fórmula. En realidad, no difiere mucho de lo que hace cualquier youtuber, solo que, en vez de gameplays o clases de yoga, Laetitia habla sin escrúpulos sobre sus costumbres cotidianas. 

Hace un año, esta joven tuvo una epifanía: era mejor vivir de manera sencilla. A pesar de residir en Marsella, hogar del famoso jabón homónimo, decía no fiarse de la composición del producto, por lo que resolvió empezar a prescindir de él. Además, afirma que, para evitar la sequedad de la piel -ella vive en una zona donde el agua tiene mucha cal-, basta con extenderse un poco de aceite de oliva. En definitiva, el agua le parece suficiente para mantener la higiene y la salud de la piel. En el vídeo aparece junto a otra youtuber francesa que tiene un canal llamado La Carologie y tiene el mismo hábito de aseo que Laetitia.

Sin embargo, según la doctora Ortega, "hay sitios donde el agua es muy alcalina, tiene muchas sales y produce sequedad y picor en la piel, que se previenen con el uso de jabones sin detergente o aceites de ducha y, posteriormente, con una crema hidratante". En este sentido, el agua, por sí sola, aunque lava, se quedaría corta para contrarrestar sus propios efectos de sequedad, pues contiene elementos negativos para el cuerpo. Por tanto, el uso de productos alternativos sería vital para mantener una piel 100% sana.

Del gel de toda la vida, Laetitia se pasó al Ghassoul, una arcilla producida en Marruecos que, supuestamente, es muy buena para la piel. Pero, como el producto resultaba costoso y pedirlo era un lío, decidió obviarlo y quedarse solo con el agua. Con esta nueva técnica, que mantuvo en secreto al principio, Laetitia descubrió que ni ella ni las personas que la rodeaban percibían mal olor corporal. Además, relacionó este efecto directamente con su dieta: asegura que la ausencia de carne y de productos envasados reduce los fuertes olores. Desde Granada, la dermatóloga sostiene que el sudor en sí mismo no huele, sino que son las bacterias del exterior las que 'contaminan' las glándulas sudoríparas, provocando ese mal olor característico. Aunque hay alimentos que sí condicionan el olor natural inherente a cada uno, tales como la cebolla, el ajo o las especias. Según la teoría de la youtuber, un omnívoro lo tendría más complicado para lavarse con agua, pero todo apunta a que los alimentos no influyen tanto como ella piensa.

Según Laetitia, tras una actividad más sucia, lo mejor es guante para rascar y agua para lavar. Nada más. Si no está depilada -sobre todo en la zona de los genitales-, el guante también ayuda. Esta parte del cuerpo es, además, especialmente sensible al jabón, y ella asegura que es perfectamente capaz de autolimpiarse sin fallo alguno. El agua también es la solución a los problemas derivados de visitar el servicio, pues el papel le resulta antihigiénico. En esta línea, la Dra. Ortega explica el funcionamiento de las glándulas sudoríparas del cuerpo para rebatir la teoría de la youtuber: dentro de este gran conglomerado de glándulas, encontramos las ecrinas y las apocrinas. Las segundas, presentes en zonas tan delicadas como las axilas, las ingles y la zona genital, deberían ser lavadas diariamente con agua y jabón, pues son más sensibles a la influencia de los agentes externos que potencian ese mal olor.

La youtuber no utiliza jabón para lavarse la cara, y se basa en la ausencia de granos para corroborar su explicación. Dice que, cuando era joven y sí usaba jabón, siempre le aparecían. "El acné sale fundamentalmente en la juventud. También por la utilización de jabones muy grasos que no sean adecuados para el tipo de piel que se tenga", afirma la dermatóloga. "Quizá el problema de la joven era su propia juventud o el uso de jabones inadecuados".

¿El agua limpia? Por supuesto que sí, pero necesita un acompañante para completar la tarea. "La mayoría de la suciedad que podamos tener en nuestro cuerpo no es hidrosoluble (no se disuelve en el agua) y, por tanto, no se elimina solo con esta. Estas otras sustancias, que son liposolubles e, incluso, grasas, necesitan del uso de jabones y agua para disolverse y eliminarse del cuerpo", cuenta la Dra. Ortega. De hecho, para aquellos que estén preocupados por los jabones con detergentes en su composición, recomienda los jabones syndet, que sirven para tratar pieles sensibles, deshidratadas, secas y con picores.

Desde Le Corps La Maison L'esprit Laetitia intentan defender la importancia de conservar el olor natural. Por supuesto, es importante mantener esa esencia natural que nos hace únicos. Tal y como nos han contado desde la Universidad de Granada, el olor natural existe y está determinado por nuestra propia genética, pero no desaparece por aplicar agua y jabón. De hecho, ambos productos son necesarios para realizar una limpieza a fondo. La forma de vida y el sistema de ahorro de esta chica es respetable, pero puede traer consecuencias negativas y, peor aún, influir en personas que no saben del tema. Y es que, dar nuestra opinión, no nos convierte necesariamente en profesionales.

Crédito de las fotos: Alberto Polo Iañez