Estas son las señales inequívocas de que sufres maltrato psicológico

Un simple like de tu amigo/a de la infancia o un viaje con tus amig@s es motivo de bronca. Sin embargo, cuando te planteas dejarlo, te invade el miedo, la angustia y la ansiedad. Sin tu pareja se te acaba el mundo, pero te sientes atrapada, asfixiada y parece que tu vida no avanza. Estás estancada y atada por un lazo invisible. Tienes miedo, aunque le quieres. Según Regina Bayo-Borràs, psicóloga clínica y experta en psicoanalítica, las mujeres que sufren maltrato psicológico presentan baja autoestima y, en muchas ocasiones, se embarcan en este tipo de relaciones tóxicas y de abuso a modo de ‘huida’ de otros problemas.

Resultado de imagen de toxic relationship gifNo obstante, Bayo-Borràs asegura que es tiempo de “acabar con el victimismo y ser responsables, pues no podemos seguir siendo cenicientas ni bellas durmientes porque el amor no se agradece, se comparte y disfruta”. “Es un error seguir pensando que la felicidad depende de tener una pareja, ya que lo que nos va a dar alegría y tranquilidad son nuestros propios logros”, explica la psicóloga. Presta atención a estas señales de alerta porque podrían describir tu relación.

  1. Te revisa el móvil sin tu permiso.
  2. Si lo descubres, y cambias la clave del teléfono, achacará que lo has hecho porque ‘tienes algo que ocultar’.
  3. De hecho, siempre da ‘la vuelta a la tortilla’ para culpabilizarte de todos sus errores o numeritos y así justificarse.
  4. Espía tus redes sociales al milímetro: mira cuántos likes te han dado en una foto, investiga quiénes son tus nuevas amistades, lee todos los comentarios… y luego es posible que te increpe sobre ello.
  5. No valora nada de lo que haces o ‘quita hierro’ a cualquiera de tus logros o virtudes.
  6. Tiene celos de todos, no solo de posibles ‘conquistas’, también de familiares y amigos.
  7. ‘Nunca le dedicas demasiado tiempo’ y se queja de que inviertes más en otros.
  8. Hace comentarios negativos sobre cómo vistes o directamente te prohíbe ponerte determinadas prendas por ser ‘demasiado provocativas’.
  9. Tienes que darle un parte completo de cómo se desarrolla tu jornada: informarle de tus horarios, a dónde vas y con quién.
  10. Te hace sentir que todo lo que haces por él es tu obligación.
  11. Su tiempo vale más que el tuyo, debes priorizar sus planes frente a los tuyos. Básicamente preguntarle qué día está ocupado o consultar su ‘agenda’ para tú poder quedar con otros…
  12. Y, por supuesto, dedicarle enteramente tu tiempo libre.
  13. Tus problemas siempre son baladí.
  14. Todo lo suyo es más valioso y le ha costado más esfuerzo que a ti conseguirlo.
  15. Se siente intimidado por tu éxito.
  16. Te ves obligada a hacer cosas que no te apetecen -entre ellas tener sexo cuando no quieres- por no llevarle la contraria o por miedo a que se enfade y provocar —una vez más— una discusión.
  17. Nunca cede ante una discusión, es orgulloso y siempre eres tú la que tienes que volver como un cordero a intentar hacer las paces, aunque haya sido él, quien haya originado el conflicto. Por su parte, podría estar días sin dirigirte la palabra.
  18. Piensas que no podrías vivir sin él, aunque la relación te genera malestar, algo tóxico y adictivo te une a su persona.
  19. Te chantajea emocionalmente para conseguir lo que quiere.
  20. Emplea el gaslighting o ‘luz de gas’, te hace dudar cuestionando en todo momento tus sentimientos, ideas, creencias y decisiones hasta que dudas de tus capacidades o directamente crees que estás perdiendo la cabeza.
  21. Te machaca con cada uno de los errores que (supuestamente) cometes.
  22. Temes contarle cualquier cosa buena que pase en tu vida o incluso algún plan con tus amistades, pues sabes que su reacción será desproporcionada y será motivo de bronca.
  23. Sientes que no puedes ser tu misma cuando estás con él, cada día te ves más pequeña y sumisa incluso aunque seas alguien que normalmente demuestra su carácter.
  24. Cuando estás en un grupo de amigos, temes expresar tus opiniones o comentar anécdotas pasadas —especialmente si hacen referencia a un novio anterior— porque después te esperará un calvario. También tienes miedo de que tus amigos sean los que saquen estos temas.
  25. No te lo quitas de la cabeza ni un segundo, siempre está presente en tu mente, aunque estés haciendo cosas sola pensarás en si le podría molestar o no.
  26. Sientes ansiedad cada vez que un amigo te escribe o la gente te propone planes porque no sabes cómo se lo vas a plantear para que no se enfade.
  27. Es más, si te mandan un whatsapp lo borras, por miedo a que lo descubra, y comienzas a ‘dar largas a la gente’ hasta que dejas de aparecer en las quedadas
  28. Te habla mal delante de los demás o intenta dejarte en ridículo.
  29. No quiere mezclarse con tu entorno y si lo hace, te somete a que estés pendiente de él todo el rato para arruinarte la velada.
  30. Te envenena con pensamientos negativos sobre la gente que te rodea, intenta ponerte en contra de ellos para hacerte pensar que solo él y su entorno son los que te quieren, aprecian y hacen las cosas bien.
  31. Aunque a priori te diga que uno de tus planes le parece bien, siempre antes de quedar con tus amigos, te monta el numerito porque le surge el problemón de su vida —y tienes que estar ahí para apoyarle— o se pone malo.
  32. Te debates entre una mezcla de miedo y compasión. Después de una bronca monumental, te pide perdón y eso te basta para convencerte, al fin y al cabo, solo te tiene a ti.
  33. A veces es más padre que pareja.
  34. No comentas ninguno de estos problemas con tus amigos, de cara a los demás finges que todo va bien.
  35. Experimentas terror con solo pensar en dejarlo, crees que no serás capaz de superarlo y que no podrás vivir sin él.
  36. Porque piensas que ‘tienes suerte de que él te ame’, ¿quién te iba a querer en este mundo?
  37. Somatizas todo el estrés que te produce esta relación: dolores de cabeza, dermatitis, cansancio, problemas para dormir, falta de apetito…
  38. Te chupa la energía.
  39. Tienes miedo y ansiedad constantes.
  40. No leas más, déjalo y pide ayuda si sientes que la necesitas.