Un 'dating coach' nos descifra qué se puede hacer para que se enamoren de ti en una hora

La primavera mola. Las cervecitas en la terraza, ir al curro en manga corta y estrenar unas gafas de sol lo más hipster posible. Pero si hay algo que de verdad se nos revolucionan a muchas/os en la primavera son las hormonas. Es la hora de salir de la cueva invernal y buscar alguien que te quite las penas. Pero la tarea de buscarse un/una “churri” con el que tostarse al solete a algunos se les complica bastante, por no decir totalmente.

Y es que conseguir una cita y llevarla adelante con éxito es todo un arte que se puede perfeccionar si se tiene la ayuda adecuada. “El dating coach es un servicio donde te ayudamos a que saques el máximo partido a tus citas a la vez que te servimos de herramientas para que puedas relacionarte más y mejor con las personas que te rodean”, explica la coach en habilidades sociales y seducción, África Bos.

Según ella, la manera de sacar a la luz tu lado más seductor pasa por “sustituir las creencias limitantes sobre el amor por creencias potenciadoras”. Es decir, a través del dating coach podremos aprender a “trabajar sobre uno mismo a nivel interno, a nivel externo y a nivel de habilidades sociales para aumentar las probabilidades de tener pareja y de relacionarnos con las personas por las que nos sentimos atraídos”.

Pero, esto que suena muy bonito no es tan fácil como parece y, precisamente por eso, requiere la ayuda de un especialista. En primer lugar, apunta Bos, habría que definir qué ha motivado al cliente a solicitar el coaching: “Puede que sea porque tiene citas pero no logra conectar para una segunda cita, porque tras romper con su pareja no la puede olvidar o porque le gustaría encontrar pareja pero entiende que algo no funciona bien porque no atrae a las personas que quiere”.

Una vez está claro cual es el perfil del futuro seductor/a, el siguiente paso es descubrir cuáles son sus defectos y sus virtudes, esto es, eliminar o disimular las primeras y potenciar o hacer más evidentes las segundas. En función de eso se diseña un plan de acción que se trabaja sesión a sesión hasta pulir las imperfecciones y hacer brillar el lado más seductor. Algo así como un entrenamiento en el gimnasio, de ahí la palabra coaching.

Al parecer, aunque muchos nos creamos que dominamos el arte de la conversación y de resultar interesante a los demás, resulta que no tenemos mucha idea. “Es imprescindible saber hacer preguntas abiertas, es decir, aquellas que invitan a una respuesta larga. Por ejemplo, las que empiezan por ‘¿Qué…?’, ‘¿Para qué…?’, ‘¿Cómo…?’, ‘¿Dónde…?’. Por ejemplo: ‘¿Sobre qué trata tu blog?’, ‘¿Qué te motivó a escribir sobre eso?’”, recuerda la experta.

Otra de las cosas que sugiere nuestra coach es “no tomarse como algo personal si la contestación que nos dan no es la que nos gustaría” porque la forma en la que una persona va a reaccionar no depende de nosotros”. En este sentido, nos recomienda “ponernos en marcha para relacionarnos mejor con los demás” ya que “eso es sobre lo que debemos juzgarnos”.

Y llegamos a la pregunta del millón: ¿cómo están cambiando nuestra manera de relacionarnos el auge de las redes sociales y de plataformas como Tinder? Su respuesta es bastante clara: “Aunque ahora tenemos la ventaja de que es mucho más fácil conocer a gente nueva fuera de nuestros círculos habituales hay que tener en cuenta los riesgos que existen al conocer a alguien online de quien no tenemos ninguna referencia”.

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Vaya que las redes sociales son una ventaja pero también un inconveniente si no sabemos gestionarlas adecuadamente. “El problema de relacionarnos online el 80% de nuestro tiempo es cuando dejamos de desarrollar nuestras habilidades sociales en el cara a cara porque, cuando se oxidan, acaban pasando factura. Ten en cuenta que nunca vas a poder besar a la persona que te gusta a través de WhatsApp o Facebook”, señala Bos.

“Es raro conocer a alguien que no tenga Facebook y a veces me pregunto dónde han quedado las llamadas de teléfono para tener una cita. Muy pocos lo saben, porque ahora WhatsApp ha tomado su lugar”, añade con tono crítico. En el fondo su postura es de lo más comprensible ya que, como ella dice, no deberíamos “escondernos detrás de una pantalla” porque llegados a ese punto “ relaciones sociales, sino relaciones virtuales”.

Así que ya lo sabes, si tus citas son un fracaso o si no consigues ni una, lo más probable es que te falte ‘entrenamiento’ y si lo que quieres es corregir algunos detalles con la persona con la que estás saliendo pues también. Lo positivo de estar en s.XXI es que hay opciones como la del dating coach que te permiten sacar a relucir la mejor versión de ti mismo y, de paso, convertirte en alguien un poquito más atractivo para quienes te rodean.