Perder 9 kilos en un día para competir, así es la locura de la ‘superdeshidratación’ en el MMA

La última vez que Yang Jian Bing entró en octógono su cabeza no paraba de dar vueltas. Hacía varios días que sus labios no había probado un sorbo de agua. A sus 21 años, no dudó ni un momento en hacer lo posible por rebajar esos kilos que le impedirían combatir en la categoría mosca (hasta 56 kgs) en un campeonato de Artes Marciales Mixtas (MMA) en Filipinas. Aquel combate fue el último: un ataque de corazón debido a una deshidratación severa acabó con su vida de manera fulminante.

El caso de Yang Jian Bing no fue el primero ni será el último. Un par de años antes que él, en 2013, el luchador brasileño Leandro Feijao Souza, de 26 años, había fallecido por un infarto intentando superar el corte de peso para el evento Shooto Brazil 43. Su entrenador lo encontró sin vida en la sauna. Una técnica, la de sudar hasta la extenuación, muy eficaz para eliminar líquidos pero que resulta extremadamente arriesgada cuando se acumula un proceso de deshidratación profunda que podría hacerte perder hasta 15 kilos en una semana.

Dos muertes de dos jóvenes que salpicaron un mundillo en el que sus luchadores emplean todo tipo de técnicas brutales para enfrentarse a la temida báscula. Para el que no lo sepa, los luchadores de MMA comprueban su peso 24 horas antes de cada combate. Es lo que se conoce comúnmente como “corte de peso”. En caso de no superar la prueba (normalmente porque exceden el peso exigido), pueden perder parte de su recaudación o, incluso, ser descalificados. Esto propicia que los atletas lleguen a extremos peligrosos para su propia integridad, especialmente si se piensa que al día siguiente realizarán una actividad potencialmente mortal.

En una controvertido reportaje con la BBC, el luchador británico Dean Garnett mostró cómo se envolvía en sábanas en la sauna para aumentar su sudoración o cómo se dedicaba a chupar cubos de hielo para crear saliva y poder escupirla, acelerando la deshidratación."Es probablemente lo más peligroso que hago en todo el año", reconoció Garnett. Pero las técnicas de Garnett no tenían nada de extraordinario, los entrenadores del luchador brasileño Gleison Tibau explicaron en una entrevista con la web MMAFighting que este solía perder 9 kilos en 24 horas antes de cada pesaje.

“Durante la semana de la pelea, Gleison mantiene sus entrenamientos aeróbicos para bajar de peso junto a su estricta dieta de cero comidas solidas y su incremento de líquidos - los cuales se encuentran entre los 6 y 8 litros por día (agua destilada o agua con 0% de sodio)- por un periodo de dos días hasta que gradualmente se va reduciendo el agua. Esto causa que el cuerpo elimine más agua y que no retenga nada en los momentos antes del pesaje”, aseguró la entrenadora Stefane Dias.

Por su parte, el entrenador Everton Bittar comentó el todavía más insano proceso de recuperación posterior al pesaje: “Tan pronto como se sube a la báscula, él comienza a introducir nuevamente agua a su cuerpo. Después de una ligera recuperación, él ingiere comida ligera que es rápidamente absorbida, como plátanos, uvas, ensaladas de frutas así como Gatorade (una bebida para deportistas). También le hacemos batidos con glutamina, dextrose, maltodextrin y vitaminas para obtener una compensación que ayude al atleta. También le añadimos píldoras de calcio, potasio y magnesio debido a la deshidratación, esto le evitará los calambres durante la pelea”.

Cabe recordar que rehidratarse solo con agua es extremadamente peligroso, ya que puede llevar al organismo a una situación de  seria de hiponatremia —niveles de sodio demasiado bajos— que puede llevar a la inflamación del cerebro y, por último, la muerte. De hecho, el peligro de sufrir un colapso por consumir demasiada agua en estos contextos es más que real ya que una autopsia reveló que fue la principal causa del fallecimiento del luchador chino, Jian Bing.

Otro de los grandes peligros de la deshidratación extrema es la rabdomiólisis, una enfermedad que en el MMA suele asociarse al sobrecalentamiento de los músculos deshidratados. Al parecer, los músculos comienzan a romperse y liberar potasio en el torrente sanguíneo que acaba por sobrepasar la capacidad de filtrado de los riñones, provocando arritmias y, finalmente, un paro cardiaco. Ahora imagina todo eso ocurriendo al mismo tiempo en tu cuerpo mientras esquivas codazos, rodillazos y puñetazos en todas direcciones y tu corazón bombea a 200 pulsaciones por segundo.

En realidad, el número de fallecimientos relacionados con la superdeshidratación en las MMA en muy limitado si se tiene en cuenta los excesos que realizan estos atletas, aunque la amenaza siempre se encuentra presente y los efectos a largo plazo sobre riñones, higado, cerebro y corazón son demoledores. Desde que el Ultimate Fighting Championship (UFC), la empresa multimillonaria que lidera el MMA, decidiese eliminar la posibilidad de realizar la rehidratación por vía intravenosa —una técnica más efectiva aunque prohibida por la Agencia Estadounidense de Anti-Doping— pocos son los que no han quedado impactado por el aspecto de algunas de sus estrellas en el momento del pesaje.

“Las cosas deberían cambiar para que la gente compita más cerca de su peso, así no tendrían que cortar tanto peso y se enfrentarían a gente de su tamaño. La gente no debería de pasar por eso, ha habido muchos accidentes que no son buenos para los atletas del deporte. No solo no es bueno para tu salud, tampoco es bueno para tu cerebro. Simplemente no es bueno”, llegó a declarar el luchador islandés Gunnar Nelson en referencia a su compañero de entrenamientos y superestrella del UFC, Conor McGregor.

Lo cierto es que la imagen del campeón irlandés con los ojos desorbitados, una cara que más bien parecía una calavera, y cada milímetro de sus músculos marcados se repite cada vez más. Inspirados por su éxito, otros luchadores intentan copiar su técnica de reducir su peso drásticamente para poder competir en categorías y emplear su mayor envergadura sobre los rivales cuya forma física, normalmente luchadores de escasa estatura, se corresponde con el peso de la categoría. Es por ello que únicamente un cambio en el reglamento de la UFC podría detener esta locura.