Esta chica puede convertirse en la primera jugadora profesional del fútbol americano

Tiene 18 años y se ha convertido en la primera mujer becada por la National Collegiate Athletic Association para jugar al fútbol americano, un auténtico hito para un deporte que continúa siendo de hombres. Sus increíblemente poderosas piernas, capaces de patear el balón a más de 50 yardas, su esfuerzo y dedicación, espoleados por su amor hacia el deporte, han sido los ingredientes para que Becca Longo haya entrado en los libros de historia del deporte americano: está dispuesta a convertirse en la primera mujer jugadora de la liga nacional, la NFL.

"I dont like to gamble, but if there is one thing I'm willing to bet on, it's myself." -Beyoncé

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A pesar de las barreras iniciales, Longo cuenta con avales de altura. Su entrenador personal, el ex quarterback Timm Rosenbachse ha convertido en su principal valedor: “Si puedes jugar al fútbol y tienes determinación, no importa cuál sea tu género y Becca puede jugar, así de simple". Su proyección ha comenzado en la Universidad Estatal de Adams, en Colorado, donde se ha hecho con su beca y desde donde ha concitado las miradas de ojeadores, jugadores profesionales y de toda la opinión pública americana.

En declaraciones a Bleacher Report, Longo ha respondido a las críticas que apuntan que su incipiente popularidad no es más que un reclamo publicitario para atraer al público femenino: “He oído a la gente decir que yo soy solo un truco, que no merezco esta oportunidad. No dejo que eso me moleste. Solo necesito mantenerme fiel a quien soy, permanecer fiel a lo que he aprendido y seguir mejorando". Porque su ánimo no decae, a pesar de los ataques. Su metro ochenta y sus 65 kilos, sumados a la potencia de sus disparos, son sus tarjetas de visita, y el motivo por el que nadie es capaz de encontrar un solo 'pero' a su juego.

Today was a good kicking day! @zendejas14

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Ahora, solo el tiempo dirá si Becca Longo continúa haciendo historia. Rosenbach tiene claro que sus capacidades no harán más que mejorar, y que su entrenamiento y su amor por el fútbol americano crecerán a la par que su estrella. Quizá dentro de un tiempo el caso de Longo no sea el único. pero siempre habrá que reconocer que sus fuertes patadas, además de propulsar la pelota ovala a varios metros de distancia, han logrado derribar un barrera que hasta el momento parecía indestructible: la del género.